Iguacel descarta problemas de abastecimiento de combustible y afirma que el mercado está «saludable»

Según el nuevo ministro de Energía Javier Iguacel, no existen problemas de abastecimiento de combustibles por lo que no hay ningún motivo para que algunas estaciones de servicio estén racionando su venta y responsabilizó a los estacioneros que no se acostumbraron a competir durante el kirchnerismo.

En diálogo con Radio Mitre, el reemplazante del ministro Juan José Aranguren sostuvo: “Si hubo dos catástrofes del kirchnerismo fueron la corrupción y la crisis energética. Al respecto consideró que la política de “intervencionismo total” durante la administración anterior generó “muchas distorsiones” en el mercado energético, tanto a nivel producción como precios.

Respecto de la denuncia sobre una falta de combustible que realizaron algunas distribuidoras y estacioneros, consideró que “hay empresas que se acostumbraron a ese sistema y no quieren competir, porque capacidad de refinamiento hay, crudo hay capacidad de importar y exportar libremente hay, con lo cual no hay ninguna razón para que falte. Pretenden algunos -más del 70% del mercado no- que sigamos fijando precios en vez de competir libremente con los demás. Y un poco pareciera que está pasando eso”.

“Confío en que 40 millones de argentinos, eligiendo dónde comprar, a quién comprarle, el mejor precio, van a ser mucho más eficientes que Javier Iguacel, decidiendo con tres personas cuál es el precio. Por eso no hay ninguna restricción. Y si creen que el precio que le están vendiendo no es suficiente para pagar sus costos, serán más caros que los otros y perderán volumen”, insistió el nuevo el ministro de Energía.

Desde que asumió en reemplazo de Aranguren, hace menos de un mes, las petroleras ya decidieron abandonar el acuerdo firmado con el anterior ministro para incrementos no mayores al 3% hasta fin de año, luego de un período de congelamiento de precios que inicialmente iba a ser de 60 días pero que luego de la corrida cambiaria se redujo a sólo un mes. La primera en aplicar un aumento de entre 5 y 8% en sus combustibles desde el 1 de julio fue la estatal YPF, que luego fue seguida por aumentos aún mayores, de hasta 12%, por parte del resto de las petroleras, que denuncian un atraso en sus precios de hasta el 30% y prometen importantes aumentos sucesivos hasta fin de año.

Para el flamante ministro, sin embargo, el mercado está “saludable”: “Con USD 70 el barril, el negocio es más que saludable. Hay un mercado saludable y que puede competir. Por eso le digo a algún chacarero que está escuchando que si el distribuidor de siempre no le puede entregar, que busque otro”. Por último, añadió: “Los argentinos tenemos una oportunidad histórica de la posibilidad de ser un país que se siente en la mesa de los grandes productores de energía, que pueda exportar productos gracias a la energía barata, consumir a bajo precio relativo, exportar y dar la vuelta la economía”.

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