El senador radical Juan Carlos Marino fue imputado por el fiscal Federico Delgado en la causa que investiga presunto abuso sexual por parte del legislador hacia una empleada del Congreso.
La denuncia la realizó Claudia Guebel, politóloga con 20 años de trabajo en el Parlamento, quien aseguró que el radical le “tocó los pechos” además de llamarla repetidas veces. También, y tal como consta en la acusación, «mandó mensajes de WhatsApp preguntando la dirección de mi casa».
«Fue un delito aberrante y una violación de mis derechos humanos en el ámbito laboral. La gravedad del hecho fue que ocurrió en un espacio tan importante y prestigioso como es el Senado de la Nación», expresó la mujer.
Según indicó Guebel, en la denuncia están nombrados «el senador, su jefe de despacho y otro funcionario que ya tenía aproximadamente entre 15 y 20 imputaciones de delitos de acoso y abuso». A pesar de que se realizó un sumario administrativo, la empleada parlamentaria contó que el imputado siguió prestando sus servicios y ahora «se desempeña como asesor del diputado Alfredo Olmedo».
Guebel afirmó que el haber presentado la denuncia le dio “mucha tranquilidad de conciencia” y deseó que la “Justicia investigue, porque para eso lo hice, para que sea un antes y un después para las mujeres que trabajan en la política, en el Parlamento».
En el marco de su investigación, Delgado pidió citar a testigos, algunos de ellos colaboradores de Marino, e invitar al senador a aportar su celular para analizar mensajes y llamados.
Vale destacar que el martes legisladoras radicales, sin mencionar a Marino, decidieron emitir un comunicado en el que manifiestan: «Sabemos de la necesidad de impulsar desde nuestros respectivos ámbitos de acción, una vía institucional en la lucha contra actos de acoso y abuso sexual. Consideramos que prevenir mediante concientización de los actos de violencia contra la mujer es tan importante como actuar con celeridad en los casos que se producen».
Además recalcaron la necesidad de promover un protocolo para abordar denuncias de acoso sexual, educación sexual integral en los colegios «desde temprana edad» y, sobre todo «erradicar la violencia machista».
«De ahora en más habrá conductas que antes formaban parte de nuestra cotidaneidad, ‘micromachismos’, que deberán ser replanteados y que juntos y juntas cuestionaremos», advirtieron. Entre las legisladoras que firman el texto se encuentran Aída Ayala, Brenda Austin, Karina Banfi, Gabriela Burgos, Carla y Soledad Carrizo, Alejandra Martínez, Lorena Matzen, Claudia Najul y Josefina Mendoza, entre otras.