En 2015 Santiago Fernández Cosimano era sólo un militante del PRO, pero se hizo famoso por la difusión de un video en el que criticaba como “acomodo” a la designación de Agustina Rossi, hija del entonces ministro de Defensa Agustín Rossi, en el directorio del Banco Nación. La campaña contra Delfina Rossi, que tenía un frondoso currículum académico como investigadora en Economía y llegó a ser asesora en el Parlamento Europeo, fue tomada como una campaña de todo el PRO contra el “nepotismo” y finalmente logró que renuncie a su cargo.
“Este es un mensaje para Delfina Rossi. Me llamo Santiago, tengo 27 años” arrancaba el video entonces difundido por Fernández Cosimano., para luego plantear que no correspondía que Rossi asumiera su cargo por haber sido elegida por acomodo y no por mérito propio.
Con el arribo a la presidencia de Mauricio Macri, Fernández Cosimano fue designao como director de Prensa en el Ministerio de Trabajo encabezado por Jorge Triaca y por lo que se sabe no practicó la misma política de denuncia pública contra el nepotismo cuando el ministro designó a sus hermanas en la cartera (lo que luego llevó a que el propio Mauricio Macri debiera firmar un decreto contra el nombramiento de familiares y las alejara de sus cargos).
Pero aquí no terminan las contradicciones del funcionario. Este martes se publicó en el Boletín Oficial la Decisión Administrativa 709/2018, firmada por Marcos Peña y Rogelio Frigerio, por la que se designa a Delfina Fernandez Cosimano (hermana menor de Santiago) como Coordinadora de Proyectos Sociales de la Dirección de Proyectos de la Dirección Nacional de Producción y Seguimiento de Proyectos de la Secretaría de Comunicación Pública de la Jefatura de Gabinete de Ministros.
El hecho no sólo es llamativo por el cargo de 32 palabras, por la seguidilla de nombramiento de familiares de funcionarios o por la contradicción entre las sucesivas declaraciones de intención del oficialismo de reducir la planta de funcionarios públicos para bajar el déficit fiscal y la constante suma de parientes, sino además porque se reconoce que la designación de Delfina Fernández Cosimano se realiza “con autorización excepcional por no reunir los requisitos mínimos”.
Mientras que una Delfina hipercapacitada para su cargo era denunciada públicamente por no cumplir los requisitos y haber logrado su cargo por “acomodo”, otra Delfina que explícitamente no los cumple es nombrada sin que a nadie le parezca cuestionable.