Inédito operativo de seguridad en el Congreso: cientos de efectivos y numerosas calles valladas

Mientras en los despachos del Congreso continúa el poroteo furioso y las negociaciones de último momento para el inminente tratamiento de la propuesta de reforma previsional en la Cámara de Diputados, para la hora de inicio de la sesión también hay convocada una movilización de protesta que promete ser multitudinaria. Convocada por la CGT, el sindicalismo menos conciliador, los movimientos sociales y todo el arco político opositor, la concentración se realizará en medio de un despliegue de fuerzas de seguridad que no se veía hace años en nuestro país y en un clima caldeado por la represión de Gendarmería de este miércoles. En ese contexto caliente, el Gobierno incluso decidió desalojar a los trabajadores del Senado para evitar posibles incidentes.

Las fotos que circularon estos días fueron elocuentes. El despliegue de efectivos policiales y de Gendarmería en el barrio de Congreso hacían pensar en una zona de guerra. Cientos de efectivos, móviles, tanquetas, hidrantes y perros fueron parte de la parafernalia militar para “proteger” al Parlamento. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich justificó incluso la represión de Gendarmería de este miércoles contra los movimientos sociales, en la que incluso fueron golpeados dos diputados de la Nación. También sostuvo que la “barrera humana” de gendarmes que pudo verse ayer frente al Parlamento fue necesaria porque todas las vallas estaban siendo usadas en la cumbre de la OMC.

Hoy, ya con las vallas recuperadas, se decidió utilizarlas para impedir que las columnas puedan acercarse al Congreso. Ubicadas del otro lado de Avenida Callao, establecieron un perímetro inédito para cualquier movilización de los últimos años, incluyendo las del año 2001/2002. Avenida Callao se encuentra cortada, vallada y militarizada desde Bartolomé hasta Adolfo Alsina, por lo que las columnas que vengan por Callao no podrán acceder a la plaza y tendrán que pegar la vuelta. El perímetro de exclusión se extiende una cuadra a la redonda del Congreso. Nunca visto. Frente a la sede legislativa ya desde horas del mediodía han comenzado a concentrarse las columnas de diversos partidos y organizaciones, no muy entusiasmados con el despliegue policial y los obstáculos a la circulación. Los automovilistas y usuarios del transporte público tampoco deben estar muy felices.

El cordón policial incluso implicó dificultades para que los diputados opositores puedan acceder al edificio. Varios denunciaron inconvenientes para el acceso, entre ellos el diputado Leopoldo Moreau que denunció maltratos y agresiones, además de que no querían dejarlo ingresar al edificio por no tener la credencial. La legisladora de la Ciudad Miryam Bregman denunció que el Gobierno quiere garantizar la votación de la ley mediante Gendarmería. El diputado Leonardo Grosso, del Movimiento Evita, compartió desde su cuenta de Twitter una foto con una docena de Gendarmes y el texto: «Así encontré la entrada a mi oficina. No se puede sesionar en este contexto de militarización. La Gendarmería que ayer reprimió, hoy está ingresando en un anexo de diputados». Grosso también informó que en virtud de la represión del día de ayer y la situación actual su bloque pidió la inmediata suspensión de la sesión extraordinaria del día de hoy.

El clima de tensión se trasladó incluso a las dependencias del Senado, en las que fueron desalojados todos los trabajadores y enviados a sus casas. Efectivos policiales revisaron luego oficina por oficina para controlar que no haya quedado nadie. En un hecho insólito, fue evacuado el Parlamento para la votación de una ley. Según trascendidos, a partir de las 13 horas Gendarmería se estaría haciendo cargo del operativo de seguridad general que ya involucra a más de 1500 efectivos, trabajando seguramente en coordinación con los efectivos policiales, en un escenario complicado que anticipa una tarde muy caliente, más allá de los 36 grados que anticipa el pronóstico meteorológico.

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