El gobernador bonaerense Axel Kicillof y el secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti obtuvieron el respaldo de intendentes del conurbano en su plan para contener la inflación y retrotraer los precios de 1.430 productos de consumo masivo al 1 de octubre. Sin embargo, intendentes opositores manifestaron su rechazo a la medida.
Este miércoles por la tarde, desde el entorno del gobernador aseguran que Kicillof convocó a todos los intendentes del conurbano bonaerense para que asuman un rol activo en la fiscalización de la canasta de precios en los supermercados y góndolas. Sin embargo, en la reunión en la Casa de Gobierno de La Plata solo participaron referentes del justicialismo y del Frente de Todos, además de funcionarios del gabinete y la secretaría de Comercio Interior.
Por su parte Diego Valenzuela, intendente de Juntos por el Cambio en Tres de Febrero, fue uno de los primeros dirigentes de la oposición en manifestarse en contra de la medida: «Yo no voy a participar de ningún control de precios “militante”. Necesitamos un plan serio para bajar la inflación y crear trabajo. No movidas para distraer a la ciudadanía en tiempos electorales».
Yo no voy a participar de ningún control de precios “militante”. Necesitamos un plan serio para bajar la inflación y crear trabajo. No movidas para distraer a la ciudadanía en tiempos electorales. https://t.co/MNvI7gylME
— Diego Valenzuela (@dievalen) October 20, 2021
De igual modo, Néstor Grindetti, intendente de Lanús, afirmó que el municipio tampoco realizará ninguna campaña de vigilancia en supermercados y comercios de cercanía. «No tenemos facultades para controlar precios, ni clausurar y conceptualmente tampoco lo comparto», indicó en declaraciones radiales.
En la misma línea que los anteriores, el intendente de Vicente López, Jorge Macri, anticipó que «los intendentes de Juntos no estamos dispuestos a participar de un control de precios militante, ni a que nos usen como una herramienta más de su campaña»: «Si ellos creen que la solución es dar platita y controlar los precios, que no cuenten con nosotros», resaltó en declaraciones al medio Infobae.
En dicho contexto, algunos se pronunciaron pero con una postura más moderada. Tal fue el caso del jefe comunal de San Isidro, Gustavo Posse, quien consideró que desde los gobiernos locales se puede prestar algún tipo de colaboración, pero advirtió que «la inflación está ligada a una suficiente o insuficiente oferta de bienes y de servicios en relación a la demanda». «Depende de eso y de la estabilidad que ofrezca un gobierno», agregó.
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En tanto, el intendente de La Plata Julio Garro, expresó que si bien «siempre hay voluntad de acompañar y de trabajar en conjunto en la búsqueda de soluciones», la duda está puesta en la orientación de la política económica. «Lo que no tenemos es certeza de hacia dónde quieren ir y cuál es el plan, porque estás son recetas que ya se aplicaron muchas veces en nuestro país y nunca funcionaron», dijo.
Por su parte, desde el interior bonaerense comparten un diagnóstico similar. Desde Mar del Plata, el intendente Guillermo Montenegro señaló que «por el momento no hay ningún pedido formal» pero afirmó que «está claro que esta medida es un parche» y que la inflación «no se controla a través de un decreto».
La polémica frente a la decisión del congelamiento de precios continúa con el apoyo de los intendentes oficialistas y el unánime desacuerdo de los opositores. Allí se encuentran en juego tanto las decisiones de campaña como las políticas económicas, puntualmente el manejo de la inflación.