El Papa Francisco dejó en clara su opinión sobre la baja de imputabilidad de los menores que promueve el presidente Macri. Lo hizo mediante la Comisión Nacional Pastoral de Adicciones y Drogadependencia de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que la semana pasada rechazó el proyecto oficial en un comunicado que tuvo la impronta del ex arzobispo porteño.
«No podemos caminar hacia una nueva ley penal juvenil, convirtiendo a los chicos infractores a la ley penal en casi ‘enemigos sociales’. No podemos mirar solamente la ‘fotografía’ del hecho que han cometido, sino que debemos mirar la ‘película de su vida’ para atrás, y así seguramente advertiremos la vulneración de los estándares mínimos de derechos sociales e intrafamiliares vulnerados, que también habrá que considerar y hacer cumplir», afirmó la Comisión.
Ya en 2005 Francisco había tomado una postura similar acerca del tema al criticar las llamadas “leyes Blumberg”: en una carta habló de “una actitud falsamente normativa y de supuesto bien común que reclama represión y creciente control”. Además, Bergoglio hacía hincapié en la falta de resultados de la privación de la libertad de los menores.
También cabe destacar que Francisco, en su cuenta de twitter, pidió “hacerse cargo” de los menores, un texto que posee diferentes interpretaciones. “Los migrantes menores de edad, especialmente los que están solos, se encuentran desprotegidos. Ayudémosles, hagámonos cargo de ellos”, escribió justo también cuando en Argentina se propone reforzar los controles migratorios y hasta expulsar a inmigrates.