La Agencia Federal de Ingresos Públicos oficializó los nuevos montos y los topes de facturación del Monotributo a partir de 2020, con una suba promedio en cada categoría del 51%.
Desde enero, la categoría más baja del monotributo, la A, pagará 168,97 pesos de impuesto, otros 745,49 pesos de aportes y 1041,22 pesos de obra social: un total de $1955,68 por mes. Los inscriptos en esta categoría deberán tener ingresos de hasta $208.739,25 anuales, o 17.395 por mes.
En tanto, la categoría B pagará un impuesto total (sumando aportes y obra social) de $2186,80. Podrán estar inscriptos en esta categoría los contribuyentes con ingresos brutos de hasta 313.108,87 anuales (algo más de $26.000 por mes).
Los prestadores de servicios podrán estar inscriptos en el monotributo si facturan hasta 1.739.493,79 por año (casi $145.000 mensuales) y tengan un consumo de energía eléctrica de hasta 20.000 kw anuales. Si pasan esos límites, de la categoría H, deberán anortarse en el régimen general y pagar IVA e impuesto a las Ganancias. Abonarán 9.451,93 por mes.
La AFIP comenzará a retener IVA y Ganancias a las billeteras electrónicas
A partir de enero, todos los contribuyentes de este impuesto deberán calcular su facturación en los últimos doce meses para determinar si deben permanecer en la misma escala o deberán recategorizarse.
Especialistas en temas tributarios coincidieron en señalar que «el aumento sobre la inflación pasada y el Ripte generan que los precios de un monotributista no puedan acompañar el flujo natural de los precios, lo que lleva a subfacturar o a la informalidad como para no recaer en el régimen general con el altísimo costo que eso implica cuando el nivel de actividad sigue siendo el mismo en términos reales”.