La UIF no informó a la Justicia sobre los giros recibidos desde Brasil por Gustavo Arribas, pese a que a mediados de 2016 el organismo antilavado ya contaba con una alerta desde el exterior, a causa de las cinco transferencias de dinero que uno de los operadores de las coimas de Odebrecht envió en 2013 al titular de la ex side.
“La información confidencial llegó a Buenos Aires en abril de 2016, cuando Macri llevaba cinco meses como presidente. Y se centró en las transferencias por casi US$ 600.000 que el doleiro Leonardo Meirelles envió a una cuenta a nombre de Arribas en septiembre de 2013”, detalla La Nación, quien también reveló ayer las transferencias.
El reporte de operación sospechosa llego en la semana del 4 al 8 de abril a la Unidad de Información Financiera, como así también a otras áreas antilavado del continente, pero fue cajoneada por los funcionarios macristas. «Habiendo revisado la normativa vinculada a nuestro deber de secreto, no corresponde que se haga ningún comentario sobre el tema de consultas», respondieron desde la UIF al ser consultados por dicho diario sobre las alertas recibidas.