El presidente Mauricio Macri y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, firmaron ayer los convenios para poner en marcha el traspaso de parte de la Justicia Nacional a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires y coincidieron en que la medida permitirá «agilizar» los procesos. En ese sentido Macri se refería principalmente al caso Nisman: «Las cosas tienen que saberse, no pueden volver a pasar décadas».
Pese a que la medida debe ser todavía rubricada por las Legislaturas Nacional y porteña, la Asociación de Magistrados y Funcionarios de la Justicia Nacional (AMFJN) y la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN) ya rechazaron el traspaso de parte de la Justicia Nacional a la Ciudad de Buenos lo que generó una gran polémica que también se va a dirimir en la Justicia.
Los argumentos presentados por los judiciales se basan principalmente en lo inconstitucional de la medida ya que la carta Orgánica en ningún momento da estos atributos a la Ciudad de Buenos Aires.