La Auditoría de la Ciudad, a través de un informe, realizó varias objeciones a las obras que se hicieron en la línea H adjudicadas en 2011 a la empresa UTE Techint-Dycasa. Para la auditora Cecilia Segura, “hay un modus operandi, esquema de funcionamiento que a través de la falta planificación, del inicio de licitaciones sin los estudios pertinentes, como en la línea H, que termina generando demoras, ajustes y elevan los montos de las obra beneficiando a las empresas contratistas”.
Segura, quien preside el organismo de control de la Ciudad, también da cuenta existieron sobreprecios: “a la falta de estudios previo del suelo se sumaron las modificaciones de las cabeceras y el cambio de planes con las estaciones: dos no las hicieron y una la tuvieron que cambiar de lugar. Hubo que readecuar la obra y eso demoró los plazos y aumentó los costos. La redeterminación de precios elevó el gasto en 700 millones extras, el 31 por ciento de un contrato de 2227 millones, por errores de planificación».
“Tendrían que haber terminado en abril de 2015 las obras que, después, dijeron que se terminarían en julio de este año, y ahora dicen que el año que viene. Lo mismo pasa con las otras líneas: F, G, e I que tendrían que estar terminadas si (Mauricio) Macri hubiera hecho la mitad de lo que prometió. Pero hay una política de priorizar el transporte de superficie por sobre el subte a la inversa de lo que ocurre en las principales ciudades del mundo que, además, tienen su servicio de subte manejado por el Estado. Por otra parte, ya se advirtió que hay un aumento encubierto de la tarifa del subte de un 20 por ciento más de lo que debería costar» denuncia la funcionaria.
Hay otro punto a tener en cuenta: el Gobierno de la Ciudad jamás aplicó sanciones a la compañía encargada de las obras por incumplimiento. De hecho, multas contempladas para estos casos no fueron implementadas.