El gobierno de la provincia de Córdoba hizo público este jueves el acuerdo paritario para 2018 firmado con el Sindicato de Empleados Públicos (SEP) y la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN): 11% en dos veces, con cláusula gatillo. La cifra está casi 5 puntos por debajo de las estimaciones que hizo el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne.
Hace algunos días Dujovne afirmó que las negociaciones paritarias para el año 2018 deberían cerrar en torno al 16,6%, ya que esa es la expectativa inflacionaria para las empresas que el Banco Central anticipa por medio del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM). Pero el gobernador cordobés Juan Schiaretti fue mucho más allá de esa previsión conservadora y logró allanarle el camino al macrismo con un insólito aumento del 11% para los estatales cordobeses, del que sin dudas el gobierno nacional se tomará para presionar por cierres de paritaria a la baja respecto de una inflación que en ningún caso se prevé menor al 12% (y hay que recordar que hace por lo menos dos años que las previsiones inflacionarias del gobierno se quedan cortas por varios puntos respecto de la realidad).
El SEP y UPCN estuvieron de acuerdo con la propuesta de la provincia y firmaron una paritaria que contempla un aumento del 6% en enero y otro del 5% en el segundo cuatrimestre, con una cláusula gatillo que se activará cuando la inflación supere ese 11%. También se negoció el pase a planta permanente de unos 4.800 contratados. Silvina Rivero, secretaria general de la Gobernación, explicó: “Para el último cuatrimestre del año lo que está previsto es hacer revisiones mensuales, verificando cómo evoluciona la inflación, e ir ajustando mes a mes en función de esa evolución”. “Al final del año 2018 los salarios van a reflejar un incremento equivalente a lo que haya sido la inflación acumulada para ese período”, concluyó la funcionaria.
Cómo sucedió con el acuerdo firmado a inicios de 2016 por María Eugenia Vidal con los estatales bonaerenses, esta negociación paritaria a la baja va a ser utilizada como referencia por el gobierno nacional para presionar al resto de los gremios estatales de todo el país para ponerle el techo más bajo posible a las negociaciones paritarias para el año 2018.