Luego del final “no positivo” que tuvo la multitudinaria marcha nacional en contra del gobierno, el Consejo Directivo de la Confederación General del Trabajo se reunirá el próximo jueves para analizar los pasos a seguir. Mientras tanto, pican en punta las dos Centrales de Trabajadores Argentinos (CTA), conducidas por Hugo Yasky y Pablo Micceli, que tienen desde el inicio una postura más dura respecto a las políticas del gobierno de Macri.
Más allá de las declaraciones de Pablo Moyano en las que señaló que nadie los va a “apretar” y que la fecha del paro la va a poner la CGT, lo cierto es que las CTA se reunirán el martes 14 en un congreso nacional de delegados donde asistirán representantes de todo el país para intentar definir una huelga general.
Luego de los abucheos y de los incidentes en el cierre del acto del 7M, las cuerdas se tensaron en la central obrera y existe cierto temor en cuanto a las decisiones futuras pues ya no hay margen para otro error. Y por más que camioneros diga “ Esto con Hugo Moyano no pasaba”, la empatía entre el histórico líder sindical y el presidente Macri durante la campaña y más, (por ejemplo poniéndole flores juntos al general Perón), parecen desmentirlo en parte, y preguntarse, por lo menos, si esto que pasa hoy no es también producto de aquello.
También los sindicatos del transporte presionan para que el paro se realice el 4 de abril. Por otro lado las organizaciones sociales realizarán una gran asamblea el lunes 13 en Plaza de Mayo. Y tampoco ese es un marco despreciable para el anuncio, por eso la CGT intentará ordenarse y buscar la compostura rápidamente para que no se “les suban de nuevo al palco”.
La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) que organizó una asamblea por “Techo, Tierra y Trabajo”; en la misma jornada conmemorarán el cuarto aniversario de la asunción del Papa Francisco y eso parece ser otro ámbito nada despreciable para poner una fecha.
Estas son las circunstancias que les toca vivir a los representantes de los trabajadores. Entre tanto, el gobierno, a pesar de que se considera ganador de este partido, tomó nota y convocó a los gremios industriales que presentan más dificultades.