En un plenario que realizó en el microestadio de Ferro, la CGT ratificó que realizará una movilización a Plaza de Mayo el 22 de agosto. Además, elaboró un comunicado con duras críticas al Gobierno nacional por sus intenciones de llevar adelante una reforma laboral y por intervenir en los sindicatos.
«No vamos a tolerar la reforma laboral que estudia implementar el Gobierno», expresa el texto que también remarca que el «poder económico concentrado y especulativo» busca «avasallar los derechos laborales conquistados». En otro pasaje del documento, los gremialistas condenaron y exigieron «el cese de las abusivas intervenciones» en los sindicatos al tiempo que calificaron como «intolerable e injustificado» los ataques contra dirigentes sindicales.
«Es el momento más delicado para el movimiento obrero desde el retorno de la democracia», sostuvo Héctor Daer cuando tomó el micrófono. Su discurso se interrumpió en un par de ocasiones debido a que los manifestantes lo abuchearon e insultaron al grito de «puto, no hay trabajo».
Si bien la central sindical confirmó la movilización para el próximo mes, dirigentes como Roberto Fernández, de la UTA, expresaron que «no» creen que sea «el momento» para que la CGT «declare un paro general», al considerar que «primero debe darse la unidad del movimiento obrero». Posición divergente adoptó Sergio Palazzo, de Bancarios, quien afirmó: «si es necesario habrá que ir a un paro».