Moyano y Barrionuevo y un tibio reclamo al Gobierno

Luis Barrionuevo  fue anfirtión en su hotel del Mar del Plata, de la plana mayor de la CGT. Hugo Moyano, los integrantes del triunvirato de la CGT Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, y los dirigentes Sergio Palazzo y Julio Piumato compartieron un almuerzo en la feliz.

Los sindicalistas difundieron un documento en el cual cuestionan las políticas del Gobierno y reclamaron «la derogación» de la ley de reforma previsional . Además pidieron que haya «paritarias sin tope», aunque no confirmaron medidas de fuerza.

Schmid, afirmó que «el 15% no pasa si no hay actualización por la inflación. ¿Por qué voy a creer en un programa económico que hasta ahora lleva un 70% de inflación acumulado en los dos años de gestión?».

Asimismo, sostuvo que «bajo ningún punto de vista puede ser ese» el techo de las paritarias» y que «cada mesa paritaria tiene su propia naturaleza, su característica. La CGT, en todo caso, lo que establece es una respuesta de orden político de que no podemos confiar en las pautas que da el Gobierno porque evidentemente ha fallado. Yo diría que cada vez demuestran menos confianza las declaraciones del Gobierno, cada vez tenemos menos confianza en lo que dice el Ejecutivo».

Para Schmid, la situación «se soluciona, si se puede, a través del diálogo» pero advirtió que sino existe la CGT actuará «a través de las medidas que puede llevar adelante el sindicalismo argentino que es la confrontación a través de medidas de fuerza, de movilizaciones».

A su vez,  Daer afirmó que  un techo a las paritarias, que «es imposible que pretendan ponerle un techo. Ellos (por el Gobierno) han indexado todo. Los alimentos están indexados, los combustibles aumentaron por arriba de la inflación. Queremos discutir paritarias de acuerdo a cada actividad».

En tanto, se mostró optimista respecto a la negociación en torno a la activación de la cláusula gatillo para aquellos gremios que la negociarion. «Vamos a discutirla a fondo. Este año se salvaguardó el poder de compra del salario producto de que los sindicatos firmaron una cláusula gatillo. Si no, hubiéramos vuelto a perder como perdimos en el 2016», opinó.

En otro orden, Daer consideró como «una aberración» que el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, esté vinculado a un caso de trabajo en negro. «Me parece una aberración que existan trabajadores en negro, sobre todo a cargo de quien tiene la responsabilidad» de combatir ese tipo de situaciones, afirmó.

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