Los líderes de la Central obrera salieron bajarle la intensidad al paro que convocaron a las apuradas durante el fin de semana y garantizaron que habrá transporte hasta la medianoche. Además aseguraron que no se “movilizan por los desmanes ocurridos” el último jueves.
«A partir del mediodía del día de hoy comienza un cese de actividades. El paro será total desde las 0 hasta mañana al mediodía. El transporte funcionará de manera normal hasta las últimas horas del día de hoy a los efectos de que los compañeros movilizados y los trabajadores que han concurrido a lugares de trabajo puedan regresar a sus hogares», anunció el secretario general de la CGT Juan Carlos Schmid.
Además, solicitaron la realización de “una consulta popular” para tratar la reforma previsional, la cual consideraron “una rebaja de los haberes a los jubilados, pensionados y los sectores más vulnerables». A su vez, señalaron que «el bono» anunciado por el Gobierno nacional «es una burla».
«La CGT no ha participado en ninguna tratativa en esta ocasión. Es una lógica que no podemos compartir en ninguno de sus términos», subrayó Schmid, quien se quejó de que los uniformados «primero tiran y después preguntan», en referencia a la represión del jueves.
El paro se sentirá fuerte desde la medianoche hasta el martes al mediodía, aunque el subte podría cortar su servicio desde las 18. La desición se tomó luego de que desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anticipara que no se iba a sumar al paro. La idea del gremio es «poder devolver a todos los trabajadores a sus casas a la hora que corresponde», afirmó Mario Calegari.