La Ciudad de Buenos Aires presentó ante la Corte Suprema argumentos que reafirman su intención de mantener la presencialidad en las aulas y cuestionó lo expuesto por el Gobierno nacional en este temática.
De acuerdo a fuentes judiciales, la Procuración de la Ciudad indicó que los informes técnicos del gobierno nacional “se refieren a datos epidemiológicos que no son los de la ciudad de Buenos Aires” y que “en ningún caso presenta información relacionada concretamente con la situación epidemiológica en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lo que torna a dichos informes en insuficientes a la hora de adoptar una decisión relativa al ámbito de ésta”.
“El registro de casos de Covid-19 en la ciudad se mantuvo en valores sensiblemente menores a los reportados durante el invierno durante todo el período en el que transcurrieron las actividades presenciales en las escuelas, aportando evidencia de que la actividad escolar per se no constituye riesgo intrínseco para el aumento de casos”, sostiene el texto de los letrados porteños.
En otro párrafo, el escrito da cuenta de que bajó la movilidad de la comunidad educativa en el transporte público y «asimismo, allí se demostró que tomando la muestra del boleto estudiantil, el impacto de la educación es mucho menor respecto a la situación pre pandemia, dado que se estima que tres de cada cuatro familias que utilizaban transporte público modificaron su forma de viaje para evitar el transporte público”.
A estos números sumaron la idea de que la desigualdad educativa se acrecentó por la virtualidad en la pandemia. “Una de las certezas que hoy tenemos es que la desigualdad en materia educativa se profundizó y hoy las aulas son profundamente diversas. De allí que, en nuestra perspectiva, consideremos fundamental seguir trabajando con las escuelas abiertas”, manifestaron.
En estas circunstancias, la Ciudad advirtió que en la pandemia aumentó la deserción escolar por lo que recomendó continuar con las escuelas abiertas. “En los últimos años se había bajado en 6 puntos el abandono en las escuelas secundarias estatales. Esto significa que hay 5600 chicos más en la escuela. Sin embargo, sólo durante el primer cuatrimestre del año pasado 6.500 chicos perdieron contacto con la escuela y 9.000 estudiantes de nivel secundario, que si bien se mantenían comunicados con sus escuelas no pudieron demostrar una continuidad pedagógica”, aseveró.
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Y concluyó que “la presencialidad es un factor decisivo en el desempeño académico de los estudiantes, que no puede ser reemplazada e incide en las probabilidades de repitencia y abandono, así como en la dimensión socio emocional de cada uno de ellos y con ello en su salud integral”.
“En el marco de su autonomía la Ciudad Autónoma de Buenos Aires ratifica la responsabilidad principal e indelegable de proveer una educación integral, permanente y de calidad para todos sus habitantes, garantizando la igualdad, gratuidad y equidad en el ejercicio de ese derecho”, completó.