La Corte Suprema de Justicia pidió con «carácter urgente» medidas para que se cumplan con lo ordenado por la CIDH, respecto al arresto domiciliario de Milagro Sala. A su vez, el máximo tribunal esgrimió que es necesario para «salvaguardar su vida y estado de salud»
Sala, fue traslada la semana pasada sin previo aviso y sin informar los fundamentos de la decisión, al penal federal de Güemes, en la provincia de Salta. La decisión fue tomada por el juez Pablo Pullen Llermanos, contra las recomendaciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La dirigente social comenzó una huelga de hambre seca para denunciar la arbitrariedad.
Desde el Comité por la Libertad de Milagro Sala aseguraron que “la quieren muerta” y denunciaron una “política constante de hostigamiento” por parte del gobernador Gerardo Morales. Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Abogados y Abogadas del Noroeste Argentino en Derechos Humanos y Estudios Sociales (Andhes) y la sección local de Amnistía Internacional se presentó una nueva denuncia ante la CIDH por el “palmario incumplimiento de las medidas provisionales” de ese organismo, respaldadas por la Corte Suprema de Justicia. También se exigió una intervención “urgente” ante el “manifiesto ensañamiento y animadversión” de la Justicia jujeña contra la referente de la Tupac Amaru.
El traslado de Sala al penal federal salteño fue decidido por Pullen Llermanos sin informar previamente a la defensa, sin explicar los fundamentos para su decisión de anular la prisión domiciliaria aprobada en diciembre del año pasado y sin notificar a ninguna autoridad a nivel nacional. “Es una medida absolutamente arbitraria y contraria a lo dispuesto por la Corte Interamericana y ratificado por la Corte Suprema de Justicia que ordenó la detención domiciliaria de la dirigente social en su residencia habitual. La quieren muerta. El gobernador Morales y el juez Pullen Llermanos continúan con su política constante de hostigamiento contra Milagro. Cada vez queda más en claro que no les interesa en lo más mínimo su vida. No les interesa la justicia, sino la revancha contra una mujer que hizo lo que no hizo ningún político en Jujuy por los más humildes”, concluye el Comité por la Defensa de Milagro Sala.