La devaluación post PASO permitió que se licuaran pasivos en pesos y la cancelación anticipada de un REPO con bancos privados, así como el cierre de los mercados que no permitió tomar nuevas deudas, lograron que el stock de deuda pública se reduzca en unos 30 mil millones de dólares. Pero, según in informe de la consultora Ecolatina, la contraparte del efecto de la devaluación sobre la deuda, que ya alcanzo los 300 mil millones de dólares, fue un aumento en la proporción entre deuda y PBI, logrando que ya supere el 90%.
En 2018 la deuda pública nacional creció 3,5% (11 mil millones de dólares), pero su relación con el PBI pasó desde el 56,6% de fines de 2017 al 86,2%, por la violenta devaluación del peso de ese año debido a un aumento del dólar de 107%. La caída del valor del peso hace que el conjunto del PBI disminuya en su medida en dólares.
En el primer semestre de este año la deuda pública creció apenas en 5 mil millones de dólares (1,5%), también sin registrar grandes impactos sobre el cociente deuda-PBI. Según Ecolatina: “El cociente entre pasivos del Sector Público Nacional y PBI tampoco sufrió sobresaltos, y cerró la primera mitad del año en 80,7”.
Pero la nueva devaluación tras la debacle electoral del oficialismo en las PASO llevó a la deuda a superar la barrera del 90%. El informe de la consultora explica: “Esta nueva crisis cambiaria y financiera deterioró sensiblemente la posición de liquidez y solvencia del Sector Público Nacional, jaqueando el cumplimiento en tiempo y forma de los compromisos asumidos, especialmente de aquellos en moneda extranjera. Al momento, esto ya se materializó en el reperfilamiento de las letras del Tesoro con inversores institucionales”
El informe analiza luego las perspectivas de renegociación de deuda, más allá del polémico “reperfilamiento” propuesto por el Gobierno: “Algo complejo al considerar el grado de atomización de éstos y las diferencias entre sus activos: bonos bajo legislación local o internacional, con o sin cláusulas de acción colectiva, etc.”. Y concluye: “Deberán alinearse varios planetas para que nuestro país pueda honrar sus deudas en tiempo y forma. De lo contrario, una nueva reestructuración será inevitable, esta vez probablemente con quita de capital e intereses”.