La corrida cambiaria que llevó al dólar a casi 30 pesos e impactó directamente en el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) informado este martes por el Indec con un incremento de 3,7% para el mes de junio (el más alto en 25 meses), aún estaría lejos de haberse trasladado completamente a precios. Durante el primer semestre, la inflación acumuló un 16%, superando así lo que en seis meses el objetivo para anual de 15% fijado por el Gobierno en diciembre. Si bien durante el mes pasado algunos alimentos registraron alzas superiores al 50%, se estima que todavía queda entre un 15 y un 20% de la devaluación sin trasladar a precios.
Según el informe del Indec, el rubro Alimentos y Bebidas (el que más impacta en los sectores más vulnerables), registró en junio un alza del 5,2%, muy por encima del 3,7% de inflación promedio, llegando al 17,3% en los primeros seis meses del año. Otros rubros que subieron por encima de la media fueron Transportes ( 5,9%), Salud (4,3%) y Equipamiento y Mantenimiento del Hogar (4%).
Dentro del rubro alimentos, algunos ítems registraron incrementos notables. El tomate aumentó un 54,5% respecto del mes anterior, la harina de trigo un 25,8%, la batata un 12,2%, el aceite de girasol un 11,8%, el pan francés un 10,8%, la carne picada un 8,4%, los fideos secos un 7,6% y la yerba mate un 6,3%.
Sandra González, titular de Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de la Argentina (ADECUA), comentó en entrevista con Ámbito Financiero que ven “con preocupación” estos aumentos generalizados y particularmente “el grueso del aumento que tiene la canasta básica de alimento y que no para”. La primera quincena del mes en curso muestra una dinámica que continúa: “Las mediciones que estamos teniendo en la primera quincena de julio también se están dando con incrementos”. Según la especialista, el Gobierno debería tomar medidas urgentes para frenar la espiral inflacionaria y “tomar compromisos, como ayer se hizo con la carne, para que no se aumenten los precios”. “El Estado debe tener una postura de cumplir dichos acuerdos, la gente debe denunciar cuando hay irregularidades pero es este quien debe comenzar a actuar de oficio, porque si no te protege el Estado no lo hace nadie”, concluyó.
Durante la semana pasada, un encuentro informal de directivos de multinacionales y grandes compañías locales coincidió en que la economía argentina aún no está valorizada a un dólar a 28 pesos y estimó que aún hay entre un 15% y un 20% de devaluación aún sin trasladar a precios. Lo que significa que la dinámica inflacionaria está lejos de haber terminado y julio sería otro mes con fuertes aumentos de precios. Así, hasta el objetivo no oficial del Gobierno de buscar que la inflación del año no supere el 30% (el doble de lo previsto hace seis meses) parecería estar en riesgo.