El nuevo titular del Banco Central sostuvo que hay “dos vulnerabilidades, el déficit y la inflación», por lo que implementarán un clásica receta monetarista de reducción de la base monetaria, la cual no se expandirá nominalmente hasta junio de 2019. Bajar la inflación al costo de congelar la economía.
Guido Sandleris, anunció que el nuevo régimen de política montería regirá desde el 1 de octubre, el cual influye una banda de flotación del dólar entre 33 y 44 pesos, el cual se irá incrementando un 3% mensual hasta fin de año.
A su vez, la base monetaria tendrá una dura restricción, de base cero, por lo que se irá achicando en términos reales en función de la inflación.
No obstante, la más drástica de las medidas será el «muy estricto control de la cantidad del dinero en la economía», estableciendo que «la base monetaria crezca cero, de acá a junio del año que viene», precisó Sandleris quien consideró que «La Argentina necesita de un ancla simple y contundente».
“Esto implica que se va a subir la tasa de interés todo lo que sea necesario para reducir el dinero en circulación, vía las Leliqs. Es decir, tasas de interés más altas, menos dinero en circulación, contracción crediticia: impacto en la actividad económica”, consideró el economista Martín Alfie, jefe de la consultora Radar.
“En síntesis, es un esquema duro, muy restrictivo. La apuesta del gobierno es la demanda de pesos por motivos «especulativos» se reactive y se puedan ir relajando las condiciones monetarias. Pero muy posiblemente vayamos a meses de altas tasas y profundización de la recesión”, amplió Alfie.