Los dos países en conflicto son destinos importantes para las empresas argentinas. Un contingente ucraniano suspendió una visita al país prevista para estos días.
La guerra en Europa tiene como protagonistas a dos países importantes para el comercio internacional. Rusia y Ucrania son representantes de una región que ha cobrado preponderancia en los últimos años, a partir del potencial agrícola y energético que ostentan. Por eso, en estos días, los mercados son testigos de precios históricos y exorbitantes para varios commodities como ejemplo, el trigo y el petróleo.
Sin embargo, otros sectores productivos también sufren el impacto de un conflicto que genera cada vez más incertidumbre. El caso de la maquinaria agrícola nacional es paradigmático. Junto con Bielorrusia y Kazajistán, las dos naciones enfrentadas se han convertido en destinos trascendentales para los equipos argentinos.
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La situación generó preocupación en la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA). “La realidad marca que el impacto de la guerra es importante para nuestro sector y la situación actual definitivamente nos afectará”, sostuvo el presidente de la entidad, Eduardo Borri. Al respecto, señaló que empresas santafesinas, cordobesas y bonaerenses exportan “regularmente” a esos países. “Ya sea por el conflicto en el país de destino como el caso de Ucrania, o sea por sanciones económicas como puede recibir Rusia, cualquier situación en esos países nos genera un perjuicio notable”.
“Considero que es necesario privilegiar o poner en primer lugar las vidas humanas que se están perdiendo, pero después de una guerra o un conflicto así, la agenda de inversiones en los países protagonistas cambia, así que es realmente una incógnita saber cuánto tiempo nos llevará recomponer esta situación”, señaló el dirigente empresarial.
A fines del año pasado una delegación ucraniana visitó el INTA Marcos Juárez para fortalecer los lazos comerciales y conocer en detalle la tecnología argentina. Las puertas quedaron abiertas para este año, pero el propio Borri admitió que otra comitiva de Ucrania debió suspender una visita prevista para estos días.
“Venimos trabajando para mejorar el desempeño en comercio exterior; el año pasado exportamos por 80 millones de dólares y la venta local representa alrededor de 1.600 millones de dólares”, comentó. Y se trazó un objetivo: “entendemos que la maquinaria agrícola tiene que crecer por lo menos a un 20% de las ventas que existen en el mercado local y por eso, toda acción que dilate ese crecimiento es sumamente perjudicial”.