Este viernes la Justicia ordenó la “inmediata libertad” del ex secretario de Obras Públicas José López, quien había sido condenado por enriquecimiento ilícito después del escándalo de los bolsos con casi 9 millones de pesos en el año 2016. No se le fijó una “fianza” sino una “caución personal”, con tres amigos que se comprometieron a pagar el monto fijado si el imputado escapara.
La cifra fijada por el Tribunal Oral Federal 1, integrado por los jueces José Michilini y Ricardo Basílico, fue de 85 millones de pesos hace algo más de un año, pero la defensa de López logró reducirla a 14,5 millones, el monto que los fiadores se comprometen a cubrir, poniendo una casa y algunos vehículos a disposición de la Justicia. Los bienes no están embargados y solamente se ejecutarán si el condenado se evadiera.
Pese a que están en curso otras causas penales en su contra (un juicio por la obra pública cedida a Lázaro Baez en Santa Cruz, otro por la causa Sueños Compartidos y un tercero por el soterramiento del ferrocarril Sarmiento), López estaba detenido sólo por la que lo condenó por enriquecimiento ilícito. El ex funcionario además fue testigo arrepentido en la llamada causa de los cuadernos. Por este rol de colaborador, es que ya no estaba alojado en la cárcel de Ezeiza, donde fue ingresado en junio de 2016, sino en un domicilio bajo reserva.
Después de que se le fijara la fianza de 85 millones y su defensa apelara, argumentando que no podía pagarla por tener sus bienes embargados, hace pocos meses los jueces Carlos Mahiques, Eduardo Riggi y Angela Ledesma habían ordenado al Tribunal Oral que reevalúe la cifra, por lo que el TOF 1 decidió en agosto pasado reducirla a 48 millones de pesos. Esta cifra fue nuevamente apelada y a fines de septiembre, la Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal dispuso anular lo decidido en relación al monto de la caución por considerarlo arbitrario, con lo que luego se llegó al valor actual de $14,5 millones.