La Justicia decretó la quiebra de Oil y el «desapoderamiento» de Cristóbal López

Durante la mañana de este viernes el juez en lo Comercial Javier Cosentino decretó la quiebra de la empresa Oil Combustibles, propiedad del empresario detenido Cristóbal López, que queda intervenida durante 60 días y con un esquema de continuidad productiva para mantener los puestos de trabajo. El fallo dispone el “desapoderamiento de los bienes” de López y de su socio Fabián De Sousa, por lo que sus activos quedan a cargo del Poder Judicial.

La causa contra Oil se inició por la evasión del pago del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles (ITC) por más de 8 mil millones de pesos, deuda que en la actualidad, sumando punitorios e intereses, asciende a  17 mil millones. Luego de no haber podido llevar a buen puerto el período de salvataje de la empresa por no poder acordar con los acreedores (principalmente la AFIP), finalmente la justicia decidió la quiebra, con lo que Cristóbal López y Fabián De Sousa pierden la propiedad de la más importante de las empresas de su grupo. También son desapoderados de las empresas controladas por Oil, entre las que se cuentan medios, constructoras y compañías de servicios petroleros.

“Agilizar esta decisión no es en desmedro de los intereses aquí afectados. Por el contrario, debe primar a partir de ahora y en adelante la preservación del patrimonio de la deudora que, constituye -nada más ni nada menos- que la prenda común de los acreedores”, explica la resolución del juez.

El veloz fallo de Cosentino, que se hizo cargo de la causa en febrero, también ordena a los interventores Francisco Cárrega, Liuba Lencova y Carlos Bianchi (que reemplazaron a los cuestionados interventores Ignacio Rosner y Santiago Dellatorre) que traten de vender rápidamente la compañía. El juez determinó la apertura de un período de 72 horas para que se postulen compañías interesadas en la adquisición. Pampa Energía, YPF, Trafigura y Lukoil son algunas de las petroleras que podrían estar interesadas en hacerse con el control de la empresa. Pero a partir de la quiebra los interesados ya no deberán adquirir la totalidad de la compañía sino que podrán ofertar por alguna de sus partes independientemente. En la actualidad Oil emplea a 400 trabajadores, maneja una red de 360 estaciones de servicio, una importante flota de camiones y vehículos, un puerto, la refinería e inmuebles, entre otras propiedades.

La intervención por dos meses de Oil se daría en un marco de continuidad productiva que apunta a mantener los puestos de trabajo y garantizar el pago de salarios a sus trabajadores. La quiebra es “con continuación de la explotación de la empresa por 30 días para evitar riesgos ambientales y garantizar fuentes de trabajo”, apuntando sobre todo a las instalaciones de la refinería en la localidad de San Lorenzo.

Con la quiebra y el desapoderamiento también se abre un período de pesquisa de otros bienes que puedan haber quedado ocultos, que podrían sumarse a los activos de la compañía en poder de Justicia.

López y De Sousa, junto con los administradores Rosner y Dellatorre, deberán testificar en una audiencia en septiembre para “brindar las explicaciones que le serán requeridas en pos de determinar la composición del activo de la quebrada”.

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