Por decisión de la Justicia, con la conformidad de los acreedores, se determinó el fin de la quiebra de Oil Combustibles, firma del Grupo Indalo que tiene como accionista a Cristóbal López, que acusó al gobierno de Mauricio Macri de aplicarle «una asfixia financiera» a su empresa.
Bajo el consentimiento de la AFIP, la jueza del fuero comercial Valeria Pérez Casado firmó el fallo que fue celebrado por el holding a través de un comunicado. Allí, se destaca que el grupo alcanzó a emplear a fines de 2015 a 20 mil personas y que «fue constituida en 2010 para la adquisición de Refinería San Lorenzo en la provincia de Santa Fe, sus instalaciones portuarias, localizadas en un lugar estratégico en la Hidrovía del Paraná, y una red de 340 estaciones de servicio y agros», puntualizó.
«Desde su creación y hasta fines del año 2015, Oil Combustibles S.A. desarrolló todas sus actividades operativas con absoluta normalidad. Tal como hizo cada una de las empresas de Grupo Indalo, Oil Combustibles S.A. generó confianza en cada mercado en el que participó. Así, supo obtener un crédito comercial constante con sus proveedores de insumos críticos por más de u$s 100 millones, avales bancarios que garantizaban sus obligaciones comerciales por más de u$s 150 millones y una facturación anual superior a u$s 1500 millones», reseñó.
Peajes: El Gobierno avanza en la anulación de las concesiones del Acceso Oeste y la Panamericana
«A la par de este crecimiento, Oil Combustibles S.A. jamás sufrió el rechazo de un solo cheque en el sistema financiero, honró al 100% sus obligaciones con el personal, proveedores y clientes, y declaró y cumplió oportunamente todas sus obligaciones fiscales», en clara referencia a la causa judicial que se impulsó en el año 2016 por presunta evasión de $ 8000 millones en concepto del pago del impuesto a los combustibles líquidos.
En dicho expediente estuvieron acusados López y su socio, Fabián De Sousa, y se declaró la quiebra de Oil en la Justicia Comercial.