La gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, contó cuál su postura acerca de la despenalización de la marihuana. Si bien reconoce que «puede haber sectores que tengan libertad de decidir, en el caso de la marihuana, fumarse un porro», en los barrios «más pobres de la provincia» se debe dar otro mensaje.
«Entiendo que puede haber sectores que tengan libertad de decidir, en el caso de la marihuana, fumarse un porro. En algún nivel socioeconómico distinto. Ahora, cuando yo voy a los barrios más pobres de la provincia, el mensaje tiene que ser uno solo porque la marihuana, al igual que el alcohol y el paco, son drogas de inicio», indicó la mandataria en el canal América.
«No podemos dar mensajes equivocados; mientras las drogas sigan acechando a los pibes más vulnerables, que no tienen otras oportunidades, y que se las tenemos que generar nosotros, no estamos listos para este debate», enfatizó Vidal.
No fue la única aparición publica de la mandataria. En plena campaña, encabezó un acto en La Plata. Allí, pese a que en su gestión fallecieron dos trabajadores de la educación por la explosión de una estufa en un colegio de Moreno, Vidal destacó que «podemos hablar de hechos, porque después de 28 años de escuchar un discurso de la escuela pública encontramos que en la provincia no había un registro de cuántas escuelas ni de cuántos chicos había, ni de cómo se llamaban nuestros alumnos».
Vidal aceptó que “la realidad ha sido dura para los bonaerenses»
«¿Cómo nuestros docentes no se iban a sentir solos? La matrícula de la escuela pública era cada vez más baja. Los chicos comían por 6,30 pesos. Esos eran los hechos de 28 años de gobierno», cuestionó la mandataria provincial.
Luego, aseveró: «Hoy puedo mirarlos a los ojos y hablar de los hechos de estos tres años. De la apertura de la escuela pública para que cada vez más bonaerenses elijan esta educación, de las cuarenta mil vacantes en jardines públicos de toda la provincia para que los chicos empiecen el inicial. Defender la educación pública es que un millón de adultos hayan retomado la primaria o la secundaria en estos tres años, frente a los 175 mil que había cuando llegamos. Estuvimos cuarenta años esperando el boleto estudiantil. Tenían ley, pero no boleto. Esos son hechos».