La Primera sección electoral, integrada por 24 partidos del Gran Buenos Aires, aporta 15 diputados provinciales. Según el padrón electoral de las legislativas de 2021, está compuesta por casi 5 millones de electores habilitados.
Con la tarea de defender las 9 de las 15 bancas que se ponen en juego, y tras haber logrado el 51% de votos en 2019 en la sección, el peronismo pone todas sus fichas en el Gran Buenos Aires. Si bien igualar los números de la anterior elección provincial parece una quimera, acercarse a estos porcentajes podría otorgarle a Kicillof la llave necesaria para destrabar una elección que, desde la incertidumbre en la disputa nacional hasta los números de las encuestas, se presenta pareja.
De las ocho secciones electorales en que está dividida la provincia de Buenos Aires, la Primera es una de las claves de la elección por su cantidad de votantes, donde el peronismo gobierna en el 75% de sus distritos. Con este panorama, con el foco puesto en la tarea por empujar la reelección del gobernador, el oficialismo le prende velas a lo que puedan lograr los 16 intendentes y las dos intendentas que tiene en la sección.
Con este panorama, a pesar de contar con la mayoría de los intendentes, en la sumatoria general el peronismo aspira a, por lo menos, empatar en esta sección y hacer la diferencia en la Tercera, donde siempre sale vencedor, con La Matanza, Ensenada y Lomas de Zamora como principales bastiones.
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Por lo tanto, en la primera sección, los distritos que deberán salir a buscar el voto con agresividad para empardar los triunfos de Juntos por el Cambio en los municipios norteños como Vicente López y San Isidro serán Merlo, donde Gustavo Menéndez va por la reelección; Moreno, conducido por la dirigente del Movimiento Evita Mariel Fernández y que competirá en la interna contra el dirigente del Frente Renovador Damián Contreras; y San Martín, donde Fernando Moreira buscará la reelección enfrentando primero en una interna a Leonardo Grosso, del Movimiento Evita.
Por el corredor norte, Tigre se disputa en la interna entre Julio Zamora y Malena Galmarini, mientras que en el Oeste se perfilan en la disputa Morón, donde gobierna Nuevo Encuentro de la mano de Lucas Ghi, Malvinas Argentinas, con Leonardo Nardini que va por la reelección, Pilar, gobernado por Federico Achával, José C. Paz, en manos del histórico barón Mario Ishii y Hurlingham, donde habrá otra interna fuerte entre el exministro de Desarrollo Social Juan Zabaleta y el camporista Damián Selci, y en Ituzaingó, donde gobierna Alberto Descalzo y le dejó la precandidatura a su hijo Pablo.
Los distritos oficialistas tendrán que lidiar con la conducción y liderazgo en la región de los intendentes de Juntos que ganan holgadamente sus distritos y son referentes para la sección. Si bien son minoría en la sección electoral, está estipulado que en sus distritos ganarán con mucha ventaja y de esta manera emparejarán la historia: Soledad Martínez, quien va en la boleta de Bullrich y Larreta en Vicente López; Macarena Posse, futura sucesora de su padre Gustavo, jefe territorial de San Isidro y compañero de fórmula de Diego Santilli en la carrera por la gobernación; y Diego Valenzuela, quien va por la reelección en Tres de Febrero, se perfilan para igualarle al peronismo en esta sección, que será mirada con principal atención cuando se estén publicando los resultados electoral en la noche del domingo.