El Gobierno se reunió con los líderes de la CGT para frenar el paro general que anunciaron para la semana próxima. A través del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el líder de Hacienda, Nicolás Dujovne, la Casa Rosada ofreció a los gremios un 5% adicional de aumento salarial para julio y agosto.
Dujuvne, una vez finalizo el cónclave, anunció que el presidente Mauricio Macri firmará «un decreto que genera un mecanismo abreviado para generar un puente en términos de salarios para el sector privado, hasta llegar hasta las cláusulas de revisión».
Ese instrumento legal, explicó, «genera un mecanismo abreviado que facilita un puente en términos de salarios para el sector privado, hasta llegar a las cláusulas de revisión, que en general arrancan en septiembre próximo».
En este sentido, el ministro apuntó que la medida que significa que, «en los meses de julio y agosto», habrá un «mecanismo» para que, «aquellos gremios y empresas que acuerden voluntariamente producir un incremento de salarios de hasta un 2,5 por ciento mensual, hasta un 5 por ciento, a cuenta de la reapertura de negociaciones en los meses de septiembre, octubre y noviembre, puedan hacerlo».
Además, en sus declaraciones a la prensa en la Casa Rosada, el coordinador del equipo económico nacional añadió que acordaron con la cúpula de la CGT «continuar el diálogo el martes próximo», y expresó su confianza en que «prospere» y se pueda continuar «trabajando juntos».
Del encuentro participaron, por el lado del sindicalismo, Héctor Daer, Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña, Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Linghieri (Aysa), Omar Maturano (Fraternidad) y el Roberto Fernández, Abel Frutos (Panaderos) y Jorge Sola (Seguro). Según consigna Ámbito Financiero, le pidieron al Gobierno la eximición del Impuesto a las Ganancias del medio aguinaldo de junio, el cese de despidos en la administración pública, provincial y municipal, y el compromiso de dialogar con los empresarios para repicar la medida en el sector privado, el retiro del Congreso del renovado proyecto de la ley de reforma laboral y la reapertura a fin de año de las paritarias que cerraron por 15%, con un ajuste de entre 5% y 6% según la actividad, pero en línea con la inflación reestimada para 2018 de entre 21% y 27%.