El proyecto de reforma impositiva del oficialismo llegará hoy al Congreso y desde el Gobierno esperan que se apruebe en sesiones extraordinarias a la mayor brevedad, cuando concluyan las negociaciones con diputados y senadores. Se trata de 300 páginas, organizadas por cada uno de los impuestos que se propone modificar y las nuevas reglamentaciones correspondientes.
Más allá de que la aprobación pueda darse antes del inicio de las sesiones ordinarias de marzo de 2018, la aplicación plena de la norma en cada una de las áreas impositivas puede llevar más de un año. En algunos casos la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) se tomará hasta principios de 2019 para reglamentar aspectos de la norma, sobre todo por la compleja transición que implica en casos como el de Ganancias de las empresas y el impuesto al cheque). Por otra parte, los tributos internos y el impuesto a la renta, que requieren menos reglamentación, serían de aplicación casi inmediata.
Respecto de la presentación del proyecto realizada por el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne diez días atrás, el cambio más importante tiene que ver con el impuesto al vino, los espumantes y las cervezas, que contemplaban tasas del 10 al 17% y finalmente fueron eliminados luego de una serie de negociaciones con los gobernadores de las provincias cuyanas, de fuerte producción vitivinícola. El tributo de 17% se mantuvo para las gaseosas, por lo que empresarios del sector y representantes de provincias con grandes centros de producción y embotellamiento de estas bebidas deberán apelar a la discusión parlamentaria para tratar de modificar ese aspecto de la norma. En la misma situación se encuentra Tierra del Fuego, que lucha para que no se concrete la eliminación del impuesto interno a la importación de celulares y artículos de computación porque implicaría un durísimo golpe para una provincia donde buena parte de su economía se basa en la producción electrónica. Otro tema de fuerte debate será el de la Renta Financiera, que propone gravar algunas operaciones bancarias. El gobierno propone un 5% para las operaciones de renta fija en pesos y 15% para las ganancias de las inversiones en dólares, pero el Frente Renovador apoya una presión tributaria aún mayor sobre los bancos.
Se espera que las sesiones extraordinarias que habilitará la convocatoria del presidente Mauricio Macri también aborden el acuerdo con las provincias, la modificación al cálculo previsional de pago a jubilados y la reforma laboral, algo más condicionada en su dinámica por el nivel de avances que se puedan ir logrando con la Confederación General del Trabajo (CGT). El conjunto de estos proyectos apuntan a reducir el déficit fiscal para llegar en 2018 a 3,2% y a menos de 2,5% en 2019.