La ex presidenta faltó el primer día que tenía funciones como senadora y no se presentó en la reunión de la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara alta, que ella integra. Tampoco estuvo el presidente del bloque que conformó Cristina Kirchner, Marcelo Fuentes, quien aseguró en declaraciones a Letra P que “Con el desprestigio que acompañó a toda esta ingeniería parlamentaria, con la gente manifestando en la calle, nosotros no vamos a convalidar este circo. Vamos a presentar un dictamen propio”.
Así, la reforma tributaria, luego de obtener media sanción en la Cámara baja, ingresó en el Senado donde obtuvo dictamen en la comisión de Presupuesto y Hacienda. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, estuvo en el lugar para defender la normativa y contestar preguntas de los legisladores.
«No le podemos pedir a una reforma tributaria que solucione todos los problemas pero creemos que esta reforma es un paso adelante para mejorar el esquema bajo el cual se recaudan impuestos en Argentina», afirmó Dujovne al comenzar la reunión y sostuvo que es necesaria para que el país se integre «exitosamente» al mundo.
Asimismo, el funcionario detalló que “la Argentina tiene impuestos al trabajo que duplican a los que pagan las empresas en países extranjeros”, que las PyMES y las provincias más pobres se encuentran entre las más beneficiadas con esta medida, y que se trata de “es una medida pro empleo, pro blanqueo de la economía y que era estrictamente necesaria”.
“La Argentina se está integrando al mundo y si su sistema tributario difiere de manera sustantiva con los sistemas tributarios de los países con los cuales compite, va a ser muy difícil”, sentenció.
Por última, subrayó: «La reforma que estamos proponiendo es gradual” y que “se va a implementar en un período de cinco años”. “No podemos hacerla más rápido porque debemos atender a los equilibrios macro económicos de la Argentina, en donde la reducción del déficit fiscal es un objetivo irrenunciable», concluyó.
Vale destacar que el proyecto contempla una reducción gradual en cinco años de la alícuota del impuesto a las Ganancias para dividendos no distribuidos de las empresas (del 35% actual al 25% en 2021) y la posibilidad de computar el pago del Impuesto al Cheque a cuenta de Ganancias.
También establece que las empresas no pagarán aportes patronales hasta una remuneración bruta de 12 mil pesos para 2022 (ajustado a la inflación que haya en ese entonces) y fija la devolución anticipada de los saldos a favor del IVA por las inversiones que hagan las compañías, entre otros puntos.