La semana de Bullrich: Preocupación por PBA, reencuentro con Vidal y un pedido especial a Macri

La candidata de Juntos por el Cambio sigue tratando de alinear a su tropa y de suturar las heridas tras la interna que vivió la coalición en las PASO. Con el riesgo de quedar tercera en las elecciones generales, le pidió a Macri que deje de criticar a los radicales, sumó a Vidal a la campaña y sigue con la mirada puesta en consolidar sus votos, con el fin de evitar una emigración al sector de Javier Milei.

Tras los polémicos dichos de Mauricio Macri contra diputados radicales que dieron quórum para que se trate Ganancias en el Congreso, en el que afirmo que «el populismo es muy contagioso», Bullrich reconoció públicamente que le pidió al expresidente que deje de criticar a los integrantes de la alianza.

En este sentido, la candidata a presidenta de Juntos por el Cambio confesó que tuvieron una conversación y que el expresidente aceptó su sugerencia. El líder del radicalismo nacional, Gerardo Morales, candidato a vice de Horacio Rodríguez Larreta, tampoco tardó en contestarle: «Hay un liberalismo extremo contagioso».

Esta semana, las disputas adquirieron un nuevo tenor tras un acto de Sergio Massa en Salta donde, con la presencia de los gobernadores radicales Morales y Gustavo Valdés, prometió que conformará un gobierno de unidad nacional con integrantes de «otras fuerzas políticas». Ante esta declaración que sacudió al arco político, Macri volvió al ataque: «Que dejen los asados con Massa para después de la campaña», soltó nuevamente con tono irónico. «Hay que tener cuidado, tomar distancia», envió como advertencia el ex presidente.

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El nivel de discordia que tuvo la interna en Juntos por el Cambio no concluyó tras los resultados de las PASO y Patricia Bullrich se muestra preocupada. Con la mirada puesta en las elecciones que tendrán lugar en apenas tres semanas, desde el comando de campaña observan dos fenómenos que pueden darse en simultáneo.

Por un lado, que la candidata no logre contener la totalidad de los votos que fueron para Larreta. En este plano, el poco protagonismo de su ex contendiente en la campaña -aunque tuvo una efímera participación esta semana- y el nulo convencimiento de una porción mayoritaria de la UCR en apoyar pública y decididamente a Bullrich sedimentan esta variable. Por el otro, que ante la probabilidad latente de que Javier Milei gane las elecciones, un sector de su electorado juegue «a ganador» y apueste por el candidato de La Libertad Avanza a través de la estrategia de un voto útil.

Si alguna de las dos posibilidades sucede en magnitud, Bullrich tendrá serias chances de quedar en un tercer lugar, lo que no sólo echará por tierra su aspiración presidencial, sino que toda la alianza podría perder terreno en el arrastre del resto de la boleta nacional, que incluye lugares en el Senado, Diputados, provincias, legislaturas, intendencias y concejos deliberantes.

Donde también leen con principal atención esta serie de aspectos es en la provincia de Buenos Aires. Un ascenso en el porcentaje de Javier Milei puede arrastrar a Carolina Píparo hacia un segundo lugar, dejar fuera de juego a Néstor Grindetti y consolidar la reelección de Axel Kicillof, teniendo en cuenta que en el distrito bonaerense se gana por un voto y no hay segunda vuelta.

Ante este panorama, Bullrich sacó de la comodidad a Larreta y lo hizo participar de un actividad de campaña. Asimismo, se supo que María Eugenia Vidal también se mostrará con la candidata a presidenta en Mar del Plata. Cuando la ex gobernadora anunció su apoyo a Larreta en la interna al mismo tiempo que Facundo Manes, Bullrich había analizado con sorna: «No pasa nada. Son dos votos». Ahora, deberá recomponer las relaciones y relanzar un mensaje de unidad.

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