El principal sillón de Uspallata 3160 cada vez suma más nombres y, a la par, incrementa el fuego interno en Juntos por el Cambio, con suma desconfianza entre varios actores que hasta anticipan una posible interna puramente amarilla.
El último en lanzarse fue Fernán Quirós, que a lo largo de todo el año sumó encuentros con vecinos de manera semanal y actividades puramente relacionadas a su gestión. Como recalcó su entorno en cada oportunidad, la opción de competir por suceder a Rodríguez Larreta no estaba entre sus principales planes pero tampoco podía ser desechada por una simple razón: la decisión de su jefe político y el contexto, con un Jorge Macri lanzado y apoyado por su primo y Patricia Bullrich, la acérrima contrincante del alcaldel en su deseo presidencial.
En Uspallata, destacan la perfomance que muestran las encuestas del ministro de Salud y que es un larretista hecho y derecho, con un discurso anti grieta y que genera «aceptación» hasta en el kirchnerismo, con la gestión de la pandemia a la cabeza, aunque no son pocos los dirigentes del FdT que destacan que la falta de inversión en su área y el estado de los hospitales porteños es alarmante.
A Quirós, se le suma dentro del PRO Emmanuel Ferrario, hombre de María Eugenia Vidal y vicepresidente primero de la Legislatura porteña, Soledad Acuña, quien señaló este año que pretende la postulación, y el mencionado ministro de gobierno de la Ciudad, Macri, quien deslizó la posibilidad de que exista una interna puramente amarilla para disputar candidaturas previo a las PASO.
“Me gusta la competencia, siempre saca lo mejor de mí, lo que no deberíamos hacer, porque sería un error grave, es ir a la elección divididos en el PRO, porque eso sería muy funcional a que nos gane otro candidato», afirmó el funcionario porteño en declaraciones radiales.
En ese sentido, Macri señaló que la UCR dentro de la coalición de Juntos por el Cambio decidió lanzar como único candidato en la Capital Federal al senador Martín Lousteau y reiteró que si llegan divididos a la PASO, estarán siendo «funcionales» al radicalismo. «No me preocupa la competencia, sí que el PRO siga siendo la columna vertebral de Juntos por el Cambio en la Ciudad», enfatizó.
La chance por ahora no entusiasma al larretismo, que anticipa que toda competencia «será en las primarias y si no se baja alguno de los precandidatos del macrismo, entonces habrán dos competidores del PRO en las PASO porteñas”.
A su vez, un dirigente del espacio que se identifica con Larreta remarca ante IP que «la gente no puede ir a votar tantas veces con los problemas que hay» y remarca críticas que se le hacen constantemente al primo del ex mandatario: desde que llegó, se intromete en reuniones de ministros de forma imprevista, genera incomodidad y hasta trata de marcar agendas sin consulta previa. Del lado de Macri se atajan: «Jorge siempre fue así, es muy trabajador y avisó desde el primer día que llegó para incomodar».
El panorama entusiasma al radicalismo, que con Lousteau recorre la Ciudad y espera obtener no solo el voto moderado propio del jefe de Gobierno, con un PRO totalmente convulsionado, sino también un cierto apoyo del Frente de Todos en su afán de terminar con el macrismo en la ciudad tras 16 años.