Una de las ciudades afectadas por los cortes de atencíon a los afiliados IOMA es Tandil. El intendente Miguel Lunghi (UCR) evitó arremeter contra la mutual – como hicieron jefes comunales PRO- y optó por abrir canales de diálogo.
El Jefe Comunal se entrevistó con el presidente de IOMA, Homero Giles. En el marco de las negociaciones, logró destrabar deudas con el Municipio y consiguió el compromiso de las autoridades provinciales para que se salden las deudas con las clínicas y así reponer la atención médica en la localidad.
“En una reunión de trabajo se pudo destrabar la deuda del organismo provincial con el Sistema Integrado de Salud Pública de Tandil y avanzar en la búsqueda de soluciones para la situación de los afiliados de la ciudad” valoraron desde el Municipio de la quinta sección.
En relación a la deuda de la obra social con el Municipio, Miguel Lunghi planteó que se remonta hasta el mes de agosto de 2023 y que los montos no son actualizados, lo que en un contexto inflacionario como el actual, “hace más grave la situación”.
“Las autoridades de IOMA se comprometieron a saldar la deuda en dos etapas, una que se haría efectiva esta semana y otra durante la segunda semana de febrero. Además, invitados por el Intendente, confirmaron que equipos técnicos visitaran Tandil para realizar un estudio conjunto de costos” explicaron.
Incluso, las autoridades de la obra social propusieron “analizar la posibilidad de implementar un esquema de compra conjunta entre IOMA y el SISP para economizar costos y optimizar recursos” afirmaron desde la Comuna.
Además, los responsables del organismo le informaron a Lunghi que en los próximos días quedará saldada la deuda con el Círculo Médico de Tandil, y continuarán negociando un incremento para los profesionales de la salud.
En los últimos días, un tercer municipio gobernado por el PRO aprovechó los inconvenientes de la obra social para intentar desafiliar a los trabajadores municipales del IOMA.
Tras los casos de Capitán Sarmiento y San Nicolás, se agregó el distrito de Zárate, en medio de una fuerte polémica con las autoridades locales de la obra social.
En la localidad del norte bonaerense, una ordenanza habilitó al intendente Marcelo Matzkin (PRO) y a los concejales a poder desafiliarse de la obra social. Mientras miden el impacto de la medida, el Ejecutivo prepara otro proyecto para extender la posibilidad al conjunto de la planta municipal en los próximos sesenta días.