El ministro de Hacienda Hernán Lacunza y el presidente del Banco Central Guido Sandleris viajarán esta semana a Estados Unidos para mantener reuniones con funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI) para intentar destrabar el desembolso de 5.400 millones de dólares, demorado por el organismo de crédito en el marco de la incertidumbre política y económica del país.
A fines de septiembre los 24 directores del Fondo aprobaran la designación de la búlgara Kristalina Georgieva para suceder Christine Lagarde (quién pasó a la presidencia del Banco Central Europeo). En el marco de esta transición, más la debacle económica del oficialismo argentino después de las elecciones primarias de agosto, el FMI vino frenando el desembolso de la nueva etapa del crédito de 57 mil millones de dólares acordados con Argentina, que originalmente se había pautado para mediados del mes de septiembre.
Desde el FMI vienen ampliando los plazos de entrega y, según todo indica, el desembolso recién se concretará con el próximo gobierno. Por eso el Gobierno nacional debió recurrir a medidas de emergencia cambiaria con la restauración parcial del cepo y el reperfilamiento de los vencimientos de Letras a corto plazo.
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Sandleris arranca este martes su agenda en Estados Unidos con un discurso en el evento del Council Of The Americas en Nueva York, al día siguiente mantendrá diversas reuniones de trabajo en el FMI. El jueves tiene programado participar de la CVIII Reunión de Gobernadores de Bancos Centrales del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA), así como de la primera sesión de la Reunión de Ministros de Finanzas y Presidentes de Bancos Centrales del G-20. El viernes mantendrá su primer encuentro formal con Georgieva y Lipton y al día siguiente compartirá reuniones con los países miembros del FMI.
Lacunza, por su parte, comienza con su agenda estadounidense el jueves, con la actividad del G-20 y una reunión con Georgieva y Lipton. También participará del Comité de desarrollo del Banco Mundial y sostendrá diversos encuentros con inversores y países miembros del FMI.