José Castillo es economista y precandidato a legislador porteño por el Frente de Izquierda Unidad en la lista “Fortalecer y Unir la Izquierda”, que lleva como candidata a presidente a Myriam Bregman y a Jefe de Gobierno a Jorge Adaro, y da las claves de la economía de cara a las PASO.
En diálogo con Informe Político, habló específicamente sobre el FMI, el uso de yuanes, la inflación, gestión de Massa y sus propuestas para mejorar la economía.
-¿Cómo ve los acuerdos con el FMI?
-El acuerdo firmado en marzo de 2022 fue sumamente perjudicial para el pueblo trabajador. Por un lado, porque legitimó la fenomenal estafa que fue la deuda por 45.000 millones de dólares generada durante el gobierno de Macri. Pero también porque obliga a un fuerte ajuste, mayor año a año. Así, el primer año, donde la exigencia era reducir el déficit a 1,9% del PBI, se avanzó en un fuerte ajuste, por el simple expediente de que todas las partidas sociales y los salarios públicos aumentaron menos que la inflación. En 2023, donde el ajuste exigido es mayor aún, entre enero y mayo el gasto público (restando la inflación) se redujo en un 7,5% real con respecto al año pasado. Las prestaciones sociales se achicaron un 9,5% y la masa abonada en concepto de jubilaciones y pensiones cayó un 5,4%. Los pagos de AUH se redujeron en términos reales un 14,2% y las asignaciones familiares que cobran los trabajadores en relación de dependencia un 39,7%. Los gastos de capital (obra pública) se redujeron por su parte en un 20,6%. Su contrapartida es el único rubro que creció este año en comparación con 2022: los pagos de deuda, que subieron un 17,8% en términos reales.
En síntesis, este acuerdo con el Fondo, como los más de 20 anteriores desde que la Argentina ingresó al organismo en 1956, sólo significan más hambre y marginación para el pueblo y saqueo de nuestras riquezas.
-¿Qué opina acerca del uso de yuanes para no usar dólares de las reservas?
-Se acaban de pagar 1.000 millones de dólares utilizando yuanes del swap con China. Algo evidentemente muy malo. Primero porque se siguen pagando vencimientos de una deuda fraudulenta y usuraria. Pero, además, pagar con yuanes no es gratis. Esos pagos generan una nueva deuda, en este caso con China, de la que no conocemos siquiera cual es el monto de intereses que genera. Es una vuelta más del barril sin fondo de los pagos de deuda, eje del saqueo del país.
-¿Coincide con los datos de inflación que se dan mes a mes?
-Si bien los datos del Índice de Precios al Consumidor que da a conocer mensualmente el Indec son estadísticamente correctos desde su propia metodología, no reflejan la verdadera inflación que sufre la clase trabajadora. Por eso preferimos guiarnos por el dato de la canasta familiar que da a conocer mensualmente la junta interna de ATE Indec que señala que la canasta familiar para un familia tipo en el AMBA a comienzos de junio de 2023 alcanzaba los 322.290 pesos.
Otro estudio que nos parece más cercano a la inflación que sufre la clase trabajadora es la que publica UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo), cuyo dato al mes de mayo dio 9,1%, alcanzando un 42% en los primeros cinco meses del año.
-¿Cómo analiza hasta acá la gestión de Massa?
-Massa asumió el ministerio de Economía a fines de julio de 2022. En ese período la pobreza aumentó astronómicamente. Los datos oficiales del Indec indican que subió del 34,2% al 40,3%, lo que significa en concreto que se agregaron 2,7 millones de nuevos pobres. Esto sólo bastaría para calificar a la gestión de Massa al frente del Ministerio de Economía. Pero a ello le debemos agregar que el ministro prometió que la inflación, a partir de abril de este año, iba a comenzar con un “3”, mientras que los números terminaron reflejando valores récords, nunca vistos desde la salida de la hiperinflación.
La gestión de Massa puede haber sido buena para los monopolios exportadores (que recibieron los beneficios del dólar soja I, II y III), para los bancos, que reciben tasas de interés astronómicas por las leliqs. Incluso puede ser confiable para el FMI, con el que está negociando un nuevo acuerdo. Pero es pésimo para la clase trabajadora, los jubilados y los que perciben planes sociales, que vieron, y ven, como sus ingresos se pulverizan.
-¿Qué medidas se deberán tomar para mejorar la economía?
La medida número uno, básica, es romper con el FMI y suspender inmediatamente todos los pagos de deuda externa. A esto hay que sumarle la nacionalización de la banca y el comercio exterior. Y una profunda reforma impositiva, eliminando el IVA a los productos de la canasta familiar y reemplazándolo por un impuesto a las grandes fortunas y riquezas.
Juntamente con esto hay que congelar todos los productos de la canasta familiar y tomar verdaderas sanciones contra los monopolios de productos y comercialización que violen esta disposición.
De esta forma se generarán los recursos para otorgar aumentos de salarios inmediatos para que nadie gane menos que el valor de la canasta familiar, de jubilaciones respetando el 82%, para desarrollar un plan de construcción de viviendas populares que resuelva a la vez el déficit habitacional y genere trabajo genuino, y para aumentar los presupuestos de salud y educación.
Al mismo tiempo se deben reestatizar todas las empresas privatizadas (tanto de servicios públicos) como de producción de recursos energéticos, poniéndolas bajo gestión de sus propios trabajadores y, en el caso de las de servicios públicos, también de las organizaciones de usuarios.