Luego de darse el debate sobre el Presupuesto 2023 y tras los dichos de Cristina Kirchner, el viceministro de Economía Gabriel Rubinstein dijo que las empresas no tienen “la culpa” de los desequilibrios que atraviesa la Argentina.
«La culpa del desorden cambiario, las altísimas brechas, la obligación a financiarse a 180 días para importar, cupos, etc., etc., no la tienen las empresas. Es nuestra responsabilidad (del Gobierno) que todo esto mejore», posteó el funcionario, quien en una serie tuits reiteró parte de lo que había expuesto el día anterior.
La culpa del desorden cambiario, las altísimas brechas, la obligación a financiarse a 180 días para importar, cupos, etc., etc., no la tienen las empresas. Aunque haya abusos normativos y corrupción. Es nuestra responsabilidad (gobierno) que todo esto mejore. En eso estamos.
— Gabriel Rubinstein (@GabyRubinstein) September 29, 2022
Hasta que no logremos la unificación cambiaria, habrá cierto desorden y márgenes empresariales más altos que los normales. Pero unificar el mercado de cambios, sin robusto Superávit Fiscal Primario, y casi sin Reservas, luce demasiado riesgoso. El norte (3 años?) debería ser ese
— Gabriel Rubinstein (@GabyRubinstein) September 29, 2022
El contrapunto surgió porque Rubinstein hizo sus posteos unas horas después al reclamo que Cristina Kirchner realizó también vía redes sociales. El miércoles por la tarde, tras conocerse el dato de pobreza -que alcanzó al 36,5% de las personas en el primer trimestre de 2022- la viceministra señaló: «A mi juicio el aumento de la indigencia es producto del fuerte aumento en los precios de los alimentos” y, al respecto, advirtió sobre los márgenes de ganancia de los empresarios.
Los piqueteros amenazan con continuar el acampe por falta de respuesta
En esa misma línea, Cristina alentó a realizar una intervención «más precisa y efectiva» sobre las empresas alimenticias, por la fuerte inflación producto de la excesiva suba de precios de los principales productos de la canasta básica.
En el anteúltimo tuit de la serie con la que este jueves Rubinstein reiteró parte de lo que había dicho en el Congreso, el funcionario destacó con fuerte realismo: «Hasta que no logremos la unificación cambiaria, habrá cierto desorden y márgenes empresariales más altos que los normales. Pero unificar el mercado de cambios, sin robusto Superávit Fiscal Primario, y casi sin Reservas, luce demasiado riesgoso. El norte (3 años?) debería ser ese».