En medio de la debacle económica post electoral, Roberto Lavagna había decidido suspender la campaña de su espacio, Consenso Federal, pidiendo al Gobierno de Mauricio Macri que implemente urgentemente un programa de Emergencia Alimentaria y Sanitaria, convoque a una mesa de consenso y abra una renegociación con el FMI. Después de unas semanas de zozobra y sin atender a ninguno de estos reclamos, Juntos por el Cambio retomó su discurso habitual de optimismo, ahora fortalecido por la marcha de apoyo del fin de semana. Por eso, el ex ministro de Economía retomó su campaña electoral y evaluando que en octubre puede beneficiarse de la fuga de votos del oficialismo.
Este lunes Lavagna se reunirá con sus equipos técnicos y el martes encabezará la reunión de la mesa política de su frente, de la que participan Miguel Lifschitz, Juan Manuel Urtubey, Graciela Camaño , Alejandro Rodríguez, Carlos Hourbeigt y Armando Torres. Este encuentro definirá el plan de campaña y la división de tareas hasta octubre, además de lanzar una serie de propuestas como parte del plan “Reactivar la Argentina”, enfocadas en los ejes de salud, seguridad, educación y agro.
En cuanto a los debates presidenciales (uno previsto para el 13 de octubre en Santa Fe y el otro para el 20 en Buenos Aires), Lavagna considera que puede ser un momento clave para el crecimiento de su caudal electoral y el fortalecimiento de una tercera vía. Entienden que no sólo le robarán votos a Juntos por el Cambio sino que también pueden capturar algunos del Frente de Todos, de un sector que considere que los 15 puntos que Alberto Fernández en las PASO ya definen la elección y vote una tercera opción para no fortalecer tanto al peronismo.
“Nuestro objetivo es convertirnos en la segunda fuerza, forzar el balotaje con los Fernández y buscar que ingresen la mayor cantidad de diputados posibles”, evalúan en el búnker de Consenso Federal.