Leonardo Salom: “El sindicalismo ha sido responsable y racional, somos parte de la solución”

El Secretario Adjunto Nacional de APDFA, Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos, fue entrevistado por Informe Político acerca de la realidad portuaria nacional y el rol del sindicalismo en estos tiempos.

¿Cómo está hoy el Puerto Buenos Aires, después de muchas semanas de conflictividad y donde no se observaba un futuro claro?

La situación en el Puerto Buenos Aires hoy está estable, y está así gracias a que lo que está primando es el dialogo y el consenso de todas las partes. Otra razón fundamental que permitió este clima de estabilidad, es la histórica decisión del Ministro de Transporte, Mario Meoni, de reconocer el conocimiento técnico y a profesionales de carrera para conducir la Administración General de Puertos.

Creo que después de mucho tiempo, hay una postura común de toda la comunidad portuaria que el futuro del puerto depende de todos y en el que todos tienen algo con que contribuir, los empresarios con su capacidad de innovación y su conocimiento del negocio; los trabajadores que son los que ponen el cuerpo y sus conocimientos; y el Estado Nacional garantizando el interés nacional y mediando frente a una lógica de disputa histórica entre intereses nacionales o extranjeros, de empresarios o trabajadores, y al que nos enfrentamos en los últimos tiempos en el Puerto Buenos Aires, intereses portuarios o inmobiliarios.

¿Cuál es su visión acerca del futuro del Puerto Buenos Aires?

Soy optimista respecto al futuro del Puerto, si te digo hacia dónde va a ir te miento porque las autoridades no nos han dado definiciones certeras todavía, pero si hay señales claras que todos están siendo consultados y escuchados y que se está trabajando para alcanzar un proyecto que tenga consenso de la comunidad portuaria, y que no deje en manos monopólicas a la principal puerta del comercio exterior nacional, que garantice las fuentes de trabajo y que sea lo suficientemente atractivo en términos comerciales para que los actores privados den pelea para venir o quedarse en Buenos Aires.

hay una gran cantidad de puertos privados que históricamente no son controlados por el Estado y en la mayoría de los casos ni siquiera aportan económicamente generando una competencia desleal con los puertos públicos.

¿En qué estado está hoy el sistema portuario de la Provincia de Buenos Aires?

Es difícil hablar de sistema, porque justamente ese es el desafío que tiene el Gobernador Axel Kicillof, lograr conformar el mismo, que es un reclamo histórico de nuestro sindicato.

Hoy en la provincia existen por un lado los Puertos Públicos, como, Dock Sud, Bahía Blanca, Coronel Rosales, La Plata, San Nicolás, Quequen, Mar del Plata y San Pedro, que funcionan muy bien, pero que muchos de ellos aún tienen mucho potencial por desarrollar y que dependen de una  planificación profesional por parte del Estado e inversiones del sector privado que permitan avanzar con obras fundamentales. Pero lo cierto es que nunca se trabajó con una mirada  integral y de “sistema”, que permita una complementariedad entre los mismos. En muchos casos los puertos terminan compitiendo entre sí, cuando la competencia debería ser con Montevideo e incluso con los puertos de Brasil.

Por otro lado, hay una gran cantidad de puertos privados que históricamente no son controlados por el Estado Provincial y en la mayoría de los casos ni siquiera aportan económicamente generando una competencia desleal con los puertos públicos.

Y finalmente, están los puertos municipales, que son puertos deportivos y que han quedado cómo públicos pero con poca intervención por parte de la autoridad provincial, como ser Olivos o San Isidro.

Desde APDFA, hace años que venimos impulsando la necesidad de que la legislatura bonaerense dicte una ley Provincial que permita conformar el tan ansiado “Sistema Portuario Bonaerense”, donde la totalidad de los puertos, públicos, privados y municipales, sean controlados por una autoridad portuaria y sujetos a una política diseñada para lograr una logística eficiente, con menores costos y que permita que los puertos sean una herramienta para desarrollar la producción bonaerense.

Desde el año 2009 venimos presentando un proyecto de ley Portuaria y seguiremos insistiendo en la actual gestión.

 

¿Cuál es la realidad del resto de los puertos del País?

Es complejo resumir la realidad de cada puerto del País sin extendernos durante horas.

Comienzo por destacar al Puerto de Ushuaia, que por estas días está lanzando los pliegos para la ampliación de su muelle para cruceros que permitirá seguir potenciando Tierra del Fuego cómo uno de los mayores destinos de turismo del País, además de ampliar su operativa comercial.

Barranqueras es otro puerto que merece ser destacado por que en los últimos años realmente se ha potenciado, y al igual que el puerto de Puerto Madryn, también tiene perspectivas de nuevas obras.

Por otro lado, me entusiasma saber que el actual Gobierno tiene en carpeta impulsar los puertos de Santa Cruz (Puerto Deseado, Punta Quilla, Caleta Paula, San Julián), que realmente son puertos estratégicos, que hoy requieren de inversiones y podrán generar mayor desarrollo en toda la provincia.

No puedo dejar de destacar el trabajo de los compañeros de Comodoro Rivadavia, que durante esta pandemia atravesaron un momento complicado por casos positivos de COVID-19 de personal embarcado, que pusieron en alarma a toda la ciudad. Nuestros compañeros pusieron todo su esfuerzo y experiencia para superar ese momento, contener la situación, y que de esa manera, el puerto pueda continuar operando mientras se resguardaba la vida de toda la comunidad.

Hoy por hoy tenemos un trabajo de total colaboración con todas las distintas autoridades oficiales. Debo admitir que estoy un poco sorprendido con las nuevas autoridades del ENAPRO, en Rosario, que hasta la fecha es el único lugar donde se está haciendo difícil encontrar puntos de encuentro. Pero soy optimista y confío que vamos a llegar a un entendimiento que permita que se respeten los derechos de los trabajadores que son frutos de años de luchas y conquistas.

¿Qué balance haces de la actitud del sindicalismo en este marco de pandemia y de grandes demandas económicas y sociales?

Tenemos que seguir trabajando para erradicar los prejuicios que hay sobre el sindicalismo, ,como que siempre somos parte del problema, y no hay nada más equivocado, cualquiera sea el problema, somos parte ineludible para la solución. Analizando la actitud del posicionamiento del sindicalismo hoy es un claro ejemplo de eso.

En líneas generales el sindicalismo ha tenido una postura racional y responsable. Dividiría en dos esferas esa actitud, en primer lugar, ha comprendido bien el momento histórico único que estamos transcurriendo con el fenómeno de la pandemia del COVID-19.

Los reclamos y posturas más firmes se dieron alrededor del cumplimento y la buena implementación de los protocolos de prevención sanitarios para los trabajadores que continuaron cumpliendo sus labores en sus lugares de trabajo. Por otro lado, también tuvo una activa participación en el debate parlamentario para legislar otro fenómeno nuevo que es el del teletrabajo, en el que todos los actores del mundo del trabajo debemos comenzar a estudiar con mucho detenimiento, porque pandemia o no mediante, va a ser una modalidad que llego para quedarse.

Por otro lado, y el que quizás más expone al sindicalismo al debate interno y frente a sus propios representados, es la postura frente a la crisis económica por la que está atravesando el País. Es ese aspecto considero que la responsabilidad de todos los trabajadores, dirigentes o no, se hizo más evidente, que a pesar de sufrir a diario al aumento de precios cuando va el supermercado o a comprar los útiles para el colegio de sus hijos, entendió que esos males no son responsabilidad del actual Gobierno Nacional, sino que son secuelas de un modelo económico que fue vencido en las elecciones de Octubre pasado y  que tenía como única variable de ajuste al trabajador, ya sea vía inflación, aumento de tarifas, paritarias a la baja, etc.

¿Cree que está postura de responsabilidad y paciencia va a continuar, porque en el corto plazo no se avizora una mejora sustancial de la realidad de los trabajadores?

Es una pregunta compleja, yo creo que depende, depende de que el trabajador vea que el esfuerzo lo hacen todos, que es un momento en el que todos están ajustándose, y no que nos digan que sigamos nadando que la otra orilla está cerca y que los trabajadores la vean cada vez más lejos en el horizonte, mientras que los pocos que se benefician vean desde sus cómodos yates a los trabajadores como nadan sin siquiera salvavidas. Si el esfuerzo se plantea de esa manera, ahí sí que el trabajador y el sindicalismo se harán sentir, reclamando por sus derechos y exigiendo que todos hagan el esfuerzo.

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