La primera presentanción pública de la fórmula FF (Alberto Fernández – Cristina Fernández de Kirchner) dejó mucho para analizar. Desde la elección del distrito hasta los contenidos de los discursos, pasando por los nuevos roles que tratan de adoptar los precandidatos, la interna peronista en Merlo y el debate entre intendentes por la definición de la fórmula bonaerense.
Más allá de la insistencia de las fuentes municipales de Merlo sobre el carácter del encuentro (“Es un acto local, no el inicio de campaña”), lo cierto es que la primera aparición pública de Les Fernández tuvo una trascendencia nacional mucho mayor a la esperable para el acto de inauguración de un parque en el conurbano; pero tuvo como contracara, que si bien había mucha gente «no estaba desbordado», como aseguró a este medio uno de los organizadores, quien apuntó a Menéndez por no movilizar lo suficiente.
Aunque fuera cierto que las invitaciones al acto se cursaron antes de que la ex presidenta difundiera el video con la confirmación de la fórmula que pateó la mesa política nacional, lo cierto es que la decisión de los flamantes candidatos de aparecer precisamente en Merlo no es casual.
FF empezó la campaña y Cristina le dio la centralidad a Alberto
En primer lugar porque con más de 550 mil habitantes se trata del distrito más grande de la primera sección electoral (que también comprende los partidos de Campana, Escobar, General Las Heras, General Rodríguez, General San Martín, Hurlingham, Ituzaingó, José C. Paz, Luján, Malvinas Argentinas, Marcos Paz, Mercedes, Moreno, Morón, Navarro, Pilar, San Fernando, San Isidro, San Miguel, Suipacha, Tigre, Tres de Febrero y Vicente López). Sobre un total de 4.280.184 electores habilitados para votar (según el padrón electoral 2017) en esta Primera Sección, Merlo tiene 366.516 habitantes en condiciones de votar. Esta cifra sólo es superada por los distritos de La Matanza, Almirante Brown, Lanús y Lomas de Zamora, en la Tercera Sección, el partido de General Pueyrredón en la quinta y por supuesto La Plata, que constituye la octava sección electoral.
Está clarísimo que la campaña electoral de la fórmula FF se centrará en el conurbano, que con 8 millones de electores concentra el 75% de los votos de la provincia de Buenos Aires y representa 1 de cada tres votos a nivel nacional. Es decir, más allá de un peso que puede ser determinante en las elecciones nacionales, Merlo también es un distrito clave para cualquier proyecto que busque arrebatarle la provincia de Buenos Aires a la administración de María Eugenia Vidal. Y los números de Menéndez no dan bien.
Algunas encuestas recientes anticipaban una bajísima intención de voto de 28% para el intendente, que busca su reelección, mientras que la figura de la ex presidenta despega hasta los casi 55 puntos. La imagen del presidente Mauricio Macri es de apenas 14 puntos en el distrito, pero se teme que los votos desencantados con la pobre administración de Menéndez puedan volcarse hacia Vidal. Para evitar esa peligrosa sangría, es clave la nacionalización de las elecciones en el distrito, poniendo en primer plano la figura de Cristina.
Desde el kirchnerismo aún no está definida la estrategia electoral para el distrito. Si bien Menéndez ha jugado un rol clave como armador en el PJ bonaerense (con tensiones claras derivada de su apoyo al lomense Martín Insaurralde como candidato a gobernador en detrimento del ex ministro de Economía Axel Kicillof) y en el último tiempo ha construido un buen diálogo con Máximo Kirchner, en Merlo crece la posibilidad de unas PASO donde una candidata claramente identificada con Unidad Ciudadana como Florencia Lizaraso busque aprovechar la imagen positiva de Cristina para reemplazar a Menéndez. Y si bien el ex intendente Raúl “Vasco” Othacehé, quien condujo el distrito durante 24 años antes de ser derrotado en la interna de 2015 por Menéndez, todavía no ha definido una alineación, está claro que jugará muy fuerte contra la candidatura del actual jefe comunal.
A esta difícil situación electoral de Menéndez su suman conflictos con los trabajadores municipales del distrito, que cobran unos de los salarios más bajos del conurbano y denuncian irregularidades, y una serie de fuertes problemas judiciales. A fines de 2018, el intendente fue condenado por la Justicia marplatense a dos años y seis meses de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, por presunto fraude contra el Estado bonaerense durante su rol como director provincial de Casinos en el gobierno de Felipe Solá. La sentencia fue apelada por el intendente y se encuentra en un tribunal de alzada. También la UFI N° 2 de Morón lo investiga por supuestas irregularidades en la construcción del hospital Eva Perón en su distrito. Durante el acto de presentación de la fórmula FF, en el que Menéndez actuó como presentador, se escucharon algunos silbidos frente a cada una de sus intervenciones.