Un selecto grupo de renombrados académicos fueron invitados por el Servicio Penitenciario Federal, a dar una serie de charlas para el personal, a la vez que se trabajó en la implementación de diversas actividades de capacitación que buscan mejorar la eficacia y eficiencia en el desempeño de su labor cotidiana.
En el marco de las jornadas organizadas por la gestión de Emiliano Blanco, y que fueron dirigidas por la prestigiosa profesora Alison Liebling (Universidad de Cambridge), junto con los profesores Fergus Mc Neill (Universidad de Glasgow), Richard Sparks (Universidad de Edinburgo), Bethany Schmidt (Universidad de Cambridge) y Shadd Maruna (Universidad Queen’s Belfast); Informe Político entrevistó a los académicos, quienes dieron su visión sobre la situación carcelaria argentina.
¿Qué evaluación hace de las prisiones en la Argentina?
Sólo nos han llevado a una unidad (Afirma Leiebling, quien se ríe con complicidad de su colega Bethany Schmidt). Sabemos por qué la eligieron, la verdad es que hemos ponderado el trabajo en la misma. Nos quiere mostrar a lo que aspiran y estamos muy gratamente sorprendidos. Especialmente por el Centro Universitario. Nosotras somos investigadoras, y el hecho de encontrar una Universidad dentro de una cárcel es algo que nos sorprende muy gratamente.
Queremos visitar otras y profundizar el conocimiento; y entender donde está la lucha, cual es la tensión, como en todos los sistemas. Queremos conocer la realidad de las otras prisiones, se habla mucho de la rehabilitación aquí, de la terapia, del trabajo social, y esto es altamente positivo.
@criminology @criminology un genio shadd, @AlisonLiebling y bethany nos encantó su visita… pic.twitter.com/BpfjPyrXMe
— pulga (@pulgaalfredo) November 15, 2018
¿Qué diferencias encuentra respecto a sus visitas anteriores?
Una de las cosas que surgieron de nuestra visita de ayer es la cantidad de horas de formación que recibe el personal del SPF, reciben mucha más capacitación que nuestra gente en Inglaterra y Gales. Si bien no conocemos todos los programas, la cantidad de horas dedicadas a la formación es muy importante. Les genera a los empleados penitenciarios, mayor autoestima, más seguridad, y una sólida formación en lo profesional.
Hay una confianza profesional y estabilidad profesional, en la carrera de penitenciario, lo cual es positivo. También descubrimos las diferencias que hay en cuanto al papel del poder Judicial en el sistema penitenciario.
El poder Judicial tiene una injerencia muy grande en el sistema, algo que no existe en Inglaterra, nos interesa saber cómo funciona y saber cuáles son las consecuencias; como forma de abordar el análisis de los distintos esquemas.
¿En su opinión, son mejores los sistemas penitenciarios donde el poder judicial interviene activamente o aquellos donde sólo tiene injerencia el Ejecutivo?
Hay ejemplos positivos y los hemos visto en la práctica, por ejemplo hay un tribunal donde el juez presta atención al uso de drogas y falla ordenando un tratamiento. Esa es una buena injerencia. No obstante, según lo que conocemos de aquí, el juez tiene también decisión sobre la categoría del recluso, el tratamiento que recibe, incluso donde cumple su condena, lo que puede generar un conflicto entre dos ámbitos.
¿Destaca en la Argentina o en la región alguna experiencia en cuanto a gestión carcelaria?
Tal vez exista en otro lugares pero el Centro Universitario del SPF nos sorprendió muy gratamente por su formalidad. No es que van a dar un curso, oficialmente es la Universidad, que tiene una sede dentro de la cárcel, van los profesores que enseñan en otras sedes a dar clases en la cárcel con el mismo nivel.
Puede que haya acuerdo entre cárceles y universidades, pero lo que nos encantó, fue ver como la Universidad se instala en la cárcel, eso realmente es inspirador. Argentina sigue dándole gran lugar al trabajo social, donde dan mucho espacio al tratamiento, los profesionales están muy comprometidos con su misión, eso no lo vemos mucho en otros países.
Aquí vemos que hay una tendencia hacia la gestión, un SPF que se enfoca en eso, Argentina está avanzando con su modernización del sistema penitenciario con un enfoque muy positivo.
¿En su experiencia como investigadora cuales son los programas que considera más eficientes para mejorar la situación carcelaria y la posterior reinserción de los internos?
Necesito dos días para responder, es el trabajo de toda mi vida (Se ríe fuerte por tercera vez, la segunda fue cuando un colaborador le contó que Patricia Bullrich había recomendado a los porteños que se vayan de la Ciudad por el G20). En nuestra experiencia, en nuestro estudio, trabajamos en distintas cárceles y con diferentes sistemas para desarrollar en cada cárcel, el potencial de los internos. Sabes que conductas son nocivas para los internos, de eso sabemos mucho. Lo que notamos aquí es que hay muchos internos con prisión preventiva, ese es un elemento muy negativo. Según tenemos entendido, pasa demasiado tiempo entre la detención y el juicio. En nuestra investigación, los mejores resultados se dan cuando es menor el tiempo de espera hasta el juicio, esos retrasos nunca son muy positivos.
Por otro lado, notamos que las Probation y en la transición a la liberación, hay mucho por hacer. Tenemos que desglosar la pregunta en dos ejes: ¿Qué hace la cárcel con los internos, los prepara para la reinserción? ¿Mejora a los internos? Y por otro lado ¿Qué hacemos con la transición? Hay que trabajar con más ONG, con instituciones de probation o esferas gubernamentales de supervisión, de eso fue de lo que habló Fergus Mc Neill hoy.
Una de las mayores demandas de la sociedad argentina, tiene que ver con la tasa de reincidencia: ¿Qué institutos o programas exitosos a nivel mundial cree que podrían funcionar aquí?
Hablamos mucho de eso en nuestra presentación, nuestra conclusión es que los programas son útiles pero no suficientes, hay muchos factores vitales en la sociabilización de un interno. Como ser, contar con un ámbito favorecedor, que haya una cultura del apoyo al interno. También son importantes los programas que se dan dentro, y que los oficiales penitenciarios entiendan que son esenciales en ese proceso, porque son lo que están favoreciendo esta cultura o no, los que la están creando o no.
A eso se suma que haya una sentencia legítima, que se usen herramienta apropiadas para cada interno, al igual de que se los trate de la manera correcta. El ámbito en que se mueven es esencial, si esto funciona de manera coordinada, el interno tiene más posibilidad de, al ser liberado, integrarse a la sociedad.