La Libertad Avanza consiguió un primer paso con la aprobación de la ley Ómnibus el viernes por la tarde pero tiene otro desafío por delante: lograr los votos necesarios para sancionar en el recinto de Diputados los artículos clave del proyecto.
La nueva llave para conseguir los resultados que se asemejarían a una victoria para La Libertad Avanza, luego del retaceo profundo que sufrió el proyecto inicial (quedaron solo 363 artículos de 644), pasa por el Impuesto País y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, mantenía una postura intransigente respecto a la coparticipación del Impuesto País. De ceder en este punto, la Nación perdería una gran fuente de ingresos. La novela inició el lunes en el CFI pero en Casa Rosada la desmentida es tajante y no dará el brazo a torcer.
Ley Ómnibus: tensión y fuego cruzado en el tercer día de debate
El pedido de los cordobeses hace hincapié en que el Ejecutivo se comprometa a regularizar el flujo de dinero a aquellas cajas previsionales armonizadas, es decir, las que cumplen con los estándares que les solicita la Nación. Si bien son 13 las cajas, Córdoba y Santa Fe pertenecen al selecto grupo que cumple con estos estándares.
En este marco, los legisladores cordobeses juntarían los votos necesarios para darle luz verde a la coparticipación del Impuesto País, tras la redacción de un nuevo artículo. Tendrían el apoyo también del ala santafesina dialoguista con terminales en el gobernador Maximiliano Pullaro.
Vale destacar que el Impuesto País es una alícuota que se cobra a todas las operaciones de venta de dólares oficiales que se hacen en el mercado local. Al principio era solo para la compra de billetes para atesoramiento y para el pago de servicios al exterior.
A su vez, cuando una empresa solicita al Banco Central de la República Argentina también abona ese tributo que, según informó la Administración Federal de Ingresos Públicos, en enero recaudó en enero $469.199 millones.