Lorena Pokoik, legisladora porteña por Unidad Ciudadana, habló con Informe Político del proyecto que elaboró para que se garantice la alimentación en los colegios de todos los alumnos, en momentos en los que docentes denuncian que la comida no alcanza para todos los estudiantes y que los chicos de aquellos padres que no completaron trámites se quedan sin comer.
–¿Qué sucede actualmente con la alimentación para los alumnos en las escuelas?
-Actualmente el sistema es caótico, y el tramite año tras año se ha ido complejizando y está lleno de obstáculos para aquellas familias que solicitan la beca alimentaria. Por un lado tiene que ver con los ingresos familiares que el Estado marca como piso, que sería equivalente a establecer que dependiendo el ingreso familiar te corresponde una vacante a la escuela publica cuando no se puede desconocer que el derecho a la educación es un derecho consagrado por la Constitución nacional y de la Ciudad, que le da una vacante a cualquier habitante, no habla del ingreso. Lo mismo debiera pasar lo mismo con la alimentación. Este sistema de becas tiene una cantidad de obstáculos burucráticos, administrativos y de requisitos que provocó que un montón de familias, muchas de ellas desocupadas, no hayan podido completar los trámites. El Gobierno de la Ciudad hizo una prorroga a fin de mes y el que no completó los trámites ya fue avisado que no recibe el plato de comida. Estamos hablando de un conjunto de chicos que a la hora del almuerzo se van a quedar en el patio sin comer mientras otros ingresan a comer. Todo esto en un contexto en el que las cifras oficiales hablan de que 1 de cada 3 chicos está bajo la línea de la pobreza. Es un disparate. En muchas escuelas ya está sucediendo que llegan 200 raciones de comida y los maestros las tienen que dividir para 300 chicos. Y los padres se quejan de la reducción de comida. Esto es una guerra de pobres contra pobres, con un nivel de emergencia alimentaria que atraviesa la ciudad. Quiero aclararte también que el proyecto que presenté habla de que la alimentación en las escuelas sea un derecho universal y gratuito; y va más allá de esta situación de emergencia, no es un proyecto que tenga que ver solamente con el contexto actual. Hay una encuesta de las Naciones Unidas que ya indica de que hay países de nuestra región en donde la cobertura es universal y gratuita, como Brasil, Cuba, Bolivia, Paraguay, Ecuador y República Dominicana, o sea países de menor PBI que nosotros. Acá estamos en la ciudad más rica del país y con mayor presupuesto por habitante, incomparable al presupuesto con el que cuentan varios de estos países. El proyecto se presentó en la semana en la que obligamos al Gobierno a aplicar la ley 104, para transparentar los gastos de publicidad de la construcción de 54 escuelas, de las cuales solo se construyeron 10. O sea, la plata para los alimentos que no se les dan a los chicos se está yendo en publicidad. No solo que tenés chicos con hambre en las escuelas sino que también tenés chicos que ni siquiera pudieron conseguir una vacante en un colegio.
-¿Observás sensibilidad sobre este tema en miembros del oficialismo?
-No, la verdad que no. Quisiera decirte que si. Observo dos cosas: una insensibilidad extrema y una obediencia debida extrema. Si hay funcionarios o legisladores con alguna sensibilidad tienen que disimularlo para entrar en la lógica de obediencia debida y no contradecir el paradigma de la gestión de Larreta. Entonces hay un silencio total en la comisión de Educación, en la que los maestros por ejemplo plantean los problemas y los diputados del oficialismo agachan la cabeza. Por lo tanto, creemos que el oficialismo no va a dar respuesta a esto. También deberíamos preguntarnos por qué Larreta, año tras año, decidió ir reduciendo la inversión en el sistema educativo: se pasó de un 30% a un 17,3%, que es lo que contamos en este 2019 para salarios docentes, para construir escuelas, para resolver problemas que hoy existen.
-¿Tenés algún tipo de esperanza de que el proyecto avance?
-La primera esperanza es que podamos a través del voto popular este año es poder revertir esta dramática situación y podamos gobernar la Ciudad o que podamos ser parte del diálogo o de una concertación plural que permita que estos temas ingresen en la agenda publica. Hoy estamos ante una Legislatura que se transformó en una escribanía del oficialismo, con una mayoría automática que decide que proyecto se pone en debate y cuál no. Aplican la mayoría para debilitar el debate como el de la alimentación en las escuelas. La situación es grave y se hace imprescindible que la oposición sea el contralor, que sean dos poderes diferentes y que se recuperen una cantidad de bancas parlamentarias para romper esta mayoría automática. Tenemos esperanza porque vemos también que hay mucha bronca en las calles, con ganas en la gente de que algo cambie, de que este modelo no va más y que se arrepiente de haber votado a este gobierno.
-¿En la calle la gente pide por la unidad de la oposición?
-Sí, la gente que está más politizada sí, está reclamando una unidad en todos sentidos. Y después hay otro porcentaje de la población que está angustiada, con bronca, despolitizado, y que les cuesta construir un relato distinto al que los medios de comunicación les van planteando. Me ha pasado de estar en una villa, de hablar con una familia indigente y de reproducir el discurso de ´se necesita más tiempo para que Macri pueda cambiar las cosas´. Cuando le hablás del FMI, de donde fue a parar la plata, te miran sin saber de que le estás hablando. Entonces, hay una parte de la población que necesita mucha información y proximidad directa de todos aquellos que entendemos la política como una herramienta de transformación. Es una cuestión de concientización social. Hay que romper con esta lógica de resignación, que este Gobierno genera porque la política que propone tiene que con esto: con que haya un porcentaje alto de la sociedad que no esté informado, no tenga capacidad de análisis, no pueda resolver en libertad. Este es el proyecto del neoliberalismo, mientras nosotros proponemos que toda la sociedad tenga acceso a la información, acceso a la educación y propia capacidad de análisis.
-¿Qué mirada tenés con respecto al diálogo que están llevando con otra fuerzas políticas que plantean cuestiones parecidas?
-En la Ciudad hay una cantidad de fuerzas que no provienen de haber acompañado al Gobierno kirchnerista y que hoy estamos participando de un gran frente electoral, con una lista que se definirá en las Paso. Ves a Mariano Recalde, Filmus, Tomada, Victoria Donda, Pino Solanas. Es un frente que está abierto a los que crean que es posible recuperar la Ciudad, que estoy convencida de que es posible este año. Me parece que es un frente que está demostrando que es nuevo contrato social hacia delante, que no tiene que ver con quienes estuvimos de acuerdo de 2015 hacia atrás sino que tiene ver con quienes estemos de acuerdo con que la Ciudad y la Argentina hoy se profundiza la injusticia y la desigualdad. Con eso hay que hacer algo, y las PASO fortalecen la unidad, que es el derecho a poder competir en un proyecto estratégico mucho más amplio. Creemos que estamos en el camino correcto, hay una pluralidad interesante.