El presidente Mauricio Macri oficializó la convocatoria a la oposición para consensuar un decálogo de puntos de acuerdo, con el objetivo de brindar previsibilidad al país ante el turbulento escenario electoral. Este lunes fueron enviadas a los “presidenciables” de la oposición, a todos los gobernadores y a diversos referentes empresariales, gremiales y religiosos.
El texto plantea que, más allá de algunos “acuerdos básicos” que permitieron “fortalecer la democracia” (consenso democrático, AUH, rechazo a la violencia política, Mercosur), “hemos tenido problemas para acordar sobre cuestiones básicas de nuestro desarrollo económico”. En ese sentido, plantea que “los argentinos y el mundo quieren tener más claridad y certeza de que hemos podido dejar de discutir algunas cosas que ya no se discuten en la mayor parte de los países”.
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La carta con los 10 puntos firmada por el Presidente fue enviada a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, al senador nacional Miguel Ángel Pichetto, al diputado nacional Daniel Scioli, al exdiputado Sergio Massa y al exministro de Economía Roberto Lavagna, como “presidenciables” (aunque varios aún no confirmaron su intención de postularse). Por otro lado, se dejó afuera a Felipe Solá, que sí confirmó sus intenciones de competir.
También se envió a los 24 gobernadores y a los dirigentes cegetistas Héctor Daer y Carlos Acuña, a las autoridades del Foro Convergencia, al Grupo de los 6, a la Mesa de Enlace, a la Asociación Empresaria Argentina (AEA), a la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y al Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). En cuanto a los líderes religiosos, fueron remitidas cartas a las autoridades de las iglesias Católica y Evangélica, del Centro Islámico y de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA).
El proyecto oficial apunta a ir armando “reuniones bilaterales” con los convocados, para discutir los diez puntos que, insisten desde el oficialismo, no están cerrados. Con varios de los convocados, Macri ya se comunicó por vía telefónica. Por el momento, los encuentros no tienen fecha. Tras un entusiasmo inicial, Pichetto relativizó sus acuerdos; Massa, que había pedido una invitación por escrito, aún no confirmó; Lavagna, que primero se negó, luego dijo que concurriría y Scioli ya anticipó que está dispuesto a una reunión.
Desde el kirchnerismo, el diputado Agustín Rossi manifestó: “Los diez puntos son los que pide el FMI. Nosotros no creemos en eso. Si nos llaman para firmar, no tenemos nada que hacer. Así como está la hoja de ruta, CFK no firma”. Alberto Fernández también insinuó que hay muy pocas posibilidades de que Cristina acepte el convite y opinó que “los 10 puntos son un disparate”. “Es muy peligroso. Si toda la oposición llegara a avalar estas políticas, la democracia se vería seriamente afectada”, insistió.
El decálogo sobre el que Macri propone abrir el diálogo es el siguiente:
- Lograr y mantener el equilibrio fiscal, tanto en la Nación como en las provincias.
- Sostener un Banco Central independiente en el manejo de los instrumentos de política monetaria y cambiaria, en función de su principal objetivo que es el combate a la inflación hasta llevarla a valores similares a los de países vecinos.
- Promover una integración inteligente con el mundo, trabajando para el crecimiento sostenido de nuestras exportaciones.
- Respeto a la ley, los contratos y los derechos adquiridos con el fin de consolidar la seguridad jurídica, elemento clave para promover la inversión.
- Creación de empleo formal a través de una legislación laboral moderna, que se adapte a las nuevas realidades del mundo del trabajo sin poner en riesgo los derechos de los trabajadores.
- Reducir la carga impositiva nacional, provincial y municipal, empezando por los impuestos distorsivos.
- Consolidación del sistema previsional sostenible y equitativo que dé seguridad a los jubilados actuales y futuros.
- Consolidación de un sistema federal transparente que asegure transferencias a las provincias no sujetas a la discrecionalidad del Gobierno Nacional de turno.
- Asegurar un sistema de estadísticas profesional, confiable e independiente.
- Cumplimiento de las obligaciones con nuestros acreedores.