Florencio Randazzo, el candidato a senador del PJ, se encuentra en un laberinto. Su espacio, Cumplir, realizó una magra elección al obtener solo el 5% de los sufragios en las PASO y por estos días enfrenta reproches hasta de sus intendentes aliados, que ya tejen acuerdos por afuera del randazzismo y le solicitan el exministro que no se presente en octubre.
El primero que abandona a Randazzo, y probablemente forme parte de Unidad Ciudadana, es el intendente de Salto, Ricardo Alessandro, quien expresó en un medio radial que «Florencio nos firmó el acta de defunción, pecamos de ingenuos, le creí a muerte a Randazzo cuando decía que no había que creerle a las encuestas y ahora me doy cuenta que ha sido una mala experiencia».
De hecho Juan Zabaleta, el jefe comunal de Hurlingham, fue quien organizó en la última semana una reunión con referentes de Unidad Ciudadana con el fin de lograr un acuerdo con Alessandro. Mientras que otro de los mandatarios aliado al exfuncionario de Cristina, Gabriel Katopodis, da indicios de despegarse de Cumplir y alienta la idea de competir con boleta corta. «Vas a sacar tres puntos en octubre. Si no hacemos algo, nos hundimos, no metemos ni un concejal y nos la van a cobrar», le advirtieron al hombre de Chivilcoy.
Existe un detalle insoslayable: las elecciones de octubre son clave para los jefes de distrito ya que, sino cuentan con mayoría en sus Concejos Deliberantes, hay un mecanismo avalado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para que la oposición tenga la posibilidad de destituirlos por mal desempeño.
Desde el entorno de Randazzo no ocultan su indignación y manifiestan que «no se pueden ir, en caso de que se vayan, ¿con qué sello piensan participar en octubre? ¿Con boleta corta por fuera de cumplir?». Asimismo, confirman que no se va a bajar.