El centenario partido realizó en Parque Norte su Convención Nacional para determinar el marco de alianzas de cara a las próximas elecciones. Allí, el sector encabezado por el gobernador de Mendoza y presidente del partido, Alfredo Cornejo, logró imponer su posición: ratificar su pertenencia a Cambiemos y ampliar la coalición para evitar un triunfo del «populismo», en una jornada cargada de contrapuntos, con tensión en varios momentos.
Si bien la postura de la cúpula de la UCR obtuvo el triunfo, fue cuestionada desde algunos sectores militantes, que desde horas del mediodía cantaron «con la derecha no» y cruzaron insultos con Ángel Rozas y Mario Negri. Adentro, en un salón colmado, continuaron participando del evento a su modo: con críticas y cantitos contra la posibilidad de continuar ligados al PRO.
De este modo, los convencionales más entusiasmados con confirmar la alianza actual recibieron insultos, muchos de ellos contestados desde el propio atril. Suárez Lastra calificó el gesto como propio de la «intolerancia». En diálogo con Informe Político expresó sobre este tema que «había 20 inadaptados, si hubiese habido convencionales radicales que hubiesen hecho eso estaría preocupado pero esos inadaptados no expresan el radicalismo en este debate. Nosotros nos escuchamos, con respeto y consideración. 20 inadaptados no definen a un partido político».
Acerca de seguir en Cambiemos, el diputado indicó que «vamos a seguir, ratificamos continuar pero vamos a procurar que se convierta en una coalición de gobierno, porque ahora hay una alianza electoral con una alianza parlamentaria». También, se mostró optimista de cara al futuro con las modificaciones que el centenario partido mostró: «Se pueden solucionar los problemas económicos, el contenido general del manejo de la economía, del equilibrio fiscal, del fomento a las exportaciones, de la política de hidrocarburos… hay una situación macroeconómica que apunta a la estabilidad y que va a generar condiciones para un proceso de recuperación económica».
Jorge Nedela, intendente de la ciudad de Berisso, provincia de Buenos Aires, también tuvo que oír críticas al momento de pronunciar su discurso pero le restó importancia: «No escuchñe abucheos, solo aplausos de muchos convencionales radicales que acompañan haber logrado una herramienta tan importante como Cambiemos y daba el ejemplo de la ciudad de Berisso, que nos permitió quebrar gobiernos del PJ desde el año 1983. Fue una herramienta eficiente desde lo electoral. Ahora, desde lo político hay que incorporar una serie de características de la UCR. Así que yo no creo que sea algo de vida o muerte para el radicalismo, sí una buena estrategia para frenar el kirchnerismo, que nos llevaba a Venezuela. Sabemos que hay dificultades pero ratificando este camino».
«Estamos orgullos del trabajo de la provincia, de nuestro distrito, y creo que podemos marcar seguir así», agregó el jefe comunal bonaerense, un territorio que a través de su vicegobernador siempre afirmó su alianza con el partido amarillo. Sectores de la UCR siempre han elogiado, a diferencia de Horacio Rodríguez Larreta, la muñeca que tuvo Vidal para brindarles espacio dentro de su administración.
En horas de la tarde, y cuando aún faltaban bastantes oradores, el denominado hit del verano «Mauricio Macri la puta que te parió» comenzó a sonar gracias a la entonación de 50 militantes, entre ellos varios jóvenes, que sirvió para sacar sonrisas de los convencionales más críticos del Gobierno nacional.
En la #ConvenciónUCR hubo insultos a @mauriciomacri y pedidos por parte de militantes para romper con el @proargentina pic.twitter.com/nsaIxhGs1e
— Informe Político (@infpolitico) 27 de mayo de 2019
No faltaron duros discursos hacia el rol que hoy cumple la fuerza de boinas blancas por parte de los integrantes de la Convención del interior, quienes pidieron que se rompa Cambiemos para dejar de ser «un furgón de cola». Muchos, por lo bajo, también criticaron la falta de catering en el comienzo del evento, algo que fue mejorando con el correr de las horas y sirvió para afrontar mejor una jornada larga.
Cerca de las 19.30, Alfredo Cornejo hizo gala del discurso más encendido, determinando que «tenemos que construir una coalición como tienen en Uruguay y en Chile. Queremos discutir la estrategia general del gobierno nacional y la táctica para lograr cada uno de los objetivos». «Pero la gestión de Cambiemos no logró bajar la pobreza y no tuvo buenos resultados económicos. Pero es tarea nuestra construir las propuestas y los acuerdos para lograr esos objetivos», afirmó luego, en medio de insultos por parte de algunos jóvenes que le cantaron «chupaculo, chupaculo».
«Ratificamos el instrumento que tuvimos para vencer al populismo. Estamos orgullosos de lo que hicimos en el 2015, pero también con humildad y sin soberbia debemos decir que no ha alcanzado para conquistar a la clase media, que ha recibido solo el ajuste». Y agregó: «Queremos procurar la ampliación de un frente mucho más amplio», y luego consideró que el radicalismo no debe «callarse». «Que dejen de decirnos que no podemos hablar en público. Queremos una nueva coalición, no importa el nombre», insistió.
Su propuesta en concreto, la de abrir un horizonte de negociación con el peronismo federal, no termina de enamorar empero, en un contexto de debacle económica y tras la jugada de Cristina Kirchner, puede ser útil para evitar el retorno del kirchnerismo, que marcha primero en las encuestas. Desde Casa Rosada, más precisamente a partir del ala de Marcos Peña y Duran Barba, esa chance no está contemplada.
A su vez, no hubo definiciones sobre las candidaturas. ¿Lousteau vicepresidente? ¿Competir en unas PASO contra Macri? Son preguntas sin respuestas que recién podrán ser respondidas en las próximas semanas, cuando una mesa de acción política integrada por Cornejo, Valdés, Morales, Sanz, Yacobitti y la legisladora nacional Alejandra Lordén se encargue de negociar con el espacio amarillo los términos de un nuevo acuerdo.