Según un documento que elaboró el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), con apoyo de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y respaldo de 45 gremios de la CGT y la CTA, la inflación del mes de septiembre fue de 6,7%.
En el último año acumuló un alza del 40,4%, en los últimos 9 meses es del 32% y el IET ya pronostica la suba de precios más importante desde 1991. También el informe destacó que la pérdida de poder adquisitivo de los salarios es del 14,7% desde noviembre de 2015, la caída más profunda desde 2002.
«La inflación anual fue del 43,8% para los asalariados con menores ingresos y del 38,1% para los que registran mejores salarios. Esto demuestra que la crisis de precios sigue apoyada sobre quienes destinan un porcentaje mayor de sus ingresos de los mismos a servicios públicos y alimentos, es decir, los más humildes», sostiene el estudio.
Desde noviembre de 2015 cuando el IET empezó a realizar este informe, la inflación acumulada del decil uno (los que tienen menores ingresos) fue 33 puntos más alta que la del decil 10.
Los alimentos subieron 7,5% en septiembre, con subas mayores al 10% en aceites y cereales. Y sólo con la excepción de «vivienda», todos los capítulos del IPC subieron por encima del 3% en septiembre.
Para el rector de la UMET, Nicolás Trotta, «el país se dirige a la destrucción del mercado interno por la vía de la licuación salarial. Y sin mercado interno quebrarán cientos de miles de pymes que hoy generan más del 70% del empleo. Es una rueda viciosa en la que se ha ingresado y si no se sale a tiempo, la crisis económica y social será brutal».