En el kirchnerismo había cierto temor a que algunos intendentes le jugaran mal a la expresidenta, y salieran a fomentar el corte de boleta para intentar hacer una mejor elección a nivel municipal, descolgándose del 37% cosechado por Cristina Kirchner y el 36% de Fernando Vallejos, la candidata a Diputada Nacional.
Incluso, en el bunker de Arsenal donde Unidad Ciudadana aguardó los resultados, solo la matancera Verónica Magario se subió al escenario para acompañar a la ex mandataria en la derrota.
En ese marco, en varios de los 24 distritos del conurbano, los concejales de Unidad Ciudadana obtuvieron más votos que Cristina, en algunos casos la diferencia fue mínima, dentro de lo lógico; pero en dos distritos hubo grandes diferencias pese a ser gobernados por aliados.
Alguno de ellos ya eran mirados con desconfianza previamente, como el jefe comunal de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, donde, los concejales sacaron el 49,24% y Cristina, el 46,46%.
Pero la diferencia más grande se dio en un distrito administrado por un supuesto ultra K, Patricio Mussi, de Berazategui, donde Cristina obtuvo el 44,10%, más de 7 puntos por abajo del 51,37% cosechado por los candidatos municipales.