La iniciativa de cobrarle a extranjeros por la salud y la educación recibida en la Argentina, basado en un criterio de reciprocidad, entró en crisis por diferencias del interbloque oficialista. Mario Negri, jefe de Cambiemos en Diputados, manifestó su desacuerdo y Mauricio Macri dio la orden de congelar el proyecto.
Hay que legislar con responsabilidad. La universidad pública tiene 1.600.000 estudiantes y solo 37.000 son extranjeros; de ellos el 80% son residentes (hay otros 20.000 en las universidades privadas). En total son el 2%. No hay que hacer demagogia ni alentar la xenofobia.
— Mario Raúl Negri (@marioraulnegri) March 1, 2018
A su vez, otra radical, Josefina Mendoza, quien además de diputada es la secretaria General de la Federación Universitaria Argentina, salió a cuestionar públicamente la iniciativa y más aún, anticipó que militará en contra del mismo.
“Hay que legislar con responsabilidad. La universidad pública tiene 1.600.000 estudiantes y solo 37.000 son extranjeros; de ellos el 80% son residentes (hay otros 20.000 en las universidades privadas). En total son el 2%. No hay que hacer demagogia ni alentar la xenofobia” lanzó Negrí.
A lo que agregó: “No se trata de gritar sino de escuchar, no tiene proporción la reacción. No hay que confundir extranjero residente que viven acá,la gran mayoría con un estudiante que solo viene a eso”.
Por su parte, Mendoza afirmó que «A #100añosdeReformaUniversitaria como Radical, como Reformista y Como estudiante no pienso acompañar bajo ningún concepto ningún proyecto de arancelamiento de la educación pública».