Luego de la crisis, Sanz vuelve a la mesa política del Gobierno

La crisis financiera de las últimas semanas y las tensiones con la oposición por el rechazo a los tarifazos energéticos convencieron al Gobierno Nacional de rever su estrategia de los últimos meses y volver a ampliar su mesa política, invitando nuevamente a la Unión Cívica Radical y a la Coalición Cívica, socios fundadores de Cambiemos. Así, el radical Ernesto Sanz volvió a pisar la Casa Rosada, luego de un largo período de ostracismo.

Durante la mañana de este miércoles, Sanz participó de la tradicional reunión de coordinación de Gobierno que todas las mañanas se concentra en torno a Macri, de la que habitualmente forman parte la vicepresidenta Gabriela Michetti, el jefe de Gabinete Marcos Peña, los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, y el ministro del Interior Rogelio Frigerio. El regreso de Sanz, que había sido raleado de los espacios decisionales del Gobierno y se había alejado hace ya casi un año sobre todo por sus diferencias con Peña, implica una velada autocrítica también respecto del rol al que venía siendo confinada la UCR en los últimos meses, lo que también venía generando múltiples tensiones con el principal socio del PRO en Cambiemos.

En un gesto hacia la diputada Elisa Carrió, que si bien dejó oír sus críticas respecto del tarifazo e hizo públicas sus diferencias con algunas estrategias del oficialismo mantuvo su defensa absoluta de Mauricio Macri, se sumará también a la mesa chica Fernando Sánchez, secretario de Fortalecimiento Institucional (pero no participará de la reunión de hoy por encontrase de viaje). En el marco de la revisión oficial de una mesa chica absolutamente PRO, también volvió a ser parte de reuniones semanales para definir el rumbo político el presidente de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, lo mismo que los gobernadores radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Gerardo Morales (Jujuy), que participarán cada quince días.

La propuesta a Sanz de volver a integrarse a los equipos políticos de gobierno en representación del radicalismo provino precisamente del gobernador Cornejo. El exsenador nacional y expresidente de la UCR aceptó el martes por la noche porque, según explicaron voceros de la UCR, “no va por su propio rol, sino por el equipo, lo cual le da tranquilidad”. Más allá de su participación de hoy, no queda claro si Sanz se sumará a los encuentros cotidianos de gestión o a la «mesa política» que además del presidente Macri integran Peña, la gobernadora María Eugenia Vidal, el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta y los rehabilitados Frigerio y Monzó.

La reunión de coordinación de hoy se produce a pocas hora del inicio del debate en las comisiones del Senado sobre el proyecto contra el tarifazo que viene con media sanción desde Diputados, cuyo debate el oficialismo apuesta a estirar lo más posible. Para este debate será central la muñeca política que pueda exhibir el oficialismo en el Senado, como para trabar definitivamente la aprobación de la ley y evitarle a la figura de Mauricio Macri el costo político extra que implicaría el veto de la ley, especialmente en un contexto en el que todas las encuestas marcan un abrupto descenso en su popularidad.

La combinación de crisis política y económica de las últimas semanas convenció al oficialismo de la necesidad de ampliar tanto la mesa de gestión cotidiana como la mesa política, volviendo a hacerle lugar a algunos referentes del ala más política de Cambiemos que habían sido raleados por el ala económica y a los socios fundadores de la alianza de Gobierno. Esta ampliación de los contactos con las fuerzas políticas aliadas y con los dirigentes con buenos vínculos con el PJ se plantea como imprescindible también en la perspectiva del “gran acuerdo nacional” propuesto ayer por el Gobierno como herramienta para bajar el déficit fiscal y cumplir con los mandatos del FMI.

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