El juez de Control 3 de Jujuy, Gastón Mercau, sobreseyó a la Milagro Sala en dos causas en las que estaba acusada de «inducción a cometer el delito de amenazas agravadas». El magistrado aseguró que no había “pruebas”, por lo que se resolvió «un sobreseimiento total y definitivo en esos dos expedientes».
No obstante, Sala continuará presa dado que dichas acusaciones se sumaban a una serie de imputaciones previas por supuestos delitos de extorsión, asociación ilícita y fraude a la administración pública, además de haber sido condenada a tres años de prisión en suspenso por haber sido parte de un escrache donde le arrojaron huevos al actual gobernador, Gerardo Morales, en 2009.
La semana pasada el Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de la ONU, que ya había emitido una recomendación para que Milagro Sala fuera liberada, ratificó su preocupación por el “uso en exceso de la prisión preventiva” y además por “la selectividad del sistema de justicia penal argentina en relación con las personas de diferentes orígenes socioeconómicos y de quienes participan en protestas sociales”.