Sergio Massa y Florencio Randazzo volvieron a reunirse a solas este jueves en las oficinas del ex ministro de Transporte del del Palacio Raggio, en el barrio de San Telmo. La reunión previa fue hace una semana y si bien no se confirmaron planes oficiales conjuntos, parece avanzar un proyecto de reunificación peronista moderada hacia 2019.
Después de por lo menos seis años sin hablar personalmente, los referentes de Cumplir y del Frente Renovador se habían juntado hace una semana sin fijar fecha para un nuevo encuentro. Pero ayer volvieron a encontrarse, marcando un mutuo interés en avanzar en la construcción de una alternativa a los movimientos de reunificación peronista que se vienen desarrollando a nivel nacional. En el encuentro previo se habló de la posibilidad de avanzar en la integración de equipos de trabajo conjuntos con legisladores y especialistas en los temas en los que existen posiciones comunes y que les permitan fortalecer su perfil de “opositores constructivos”.
El encuentro de ayer, como la vez anterior, fue si fotógrafos. La Nación consigna declaraciones desde uno de los búnkeres afirmando: “Si empezamos por la foto, perdimos. La rosca no puede quedar por encima de las propuestas”.
El eje de los equipos de trabajo comunes pasará principalmente por el tema económico, especialmente la crítica a los tarifazos, la reforma previsional y el peligro de los créditos UVA. En ese sentido, también se confirmó una reunión paralela de los diputados Raúl Pérez del FR y Eduardo «Bali» Bucca, de Cumplir, para coordinar los pasos de acercamiento entre sus respectivas organizaciones. También participaron del encuentro Daniel Arroyo, Marco Lavagna y Florencia Casamiquela.
El acelerado proceso de acuerdos con Randazzo confirma la intención de Massa de “peronizar” su espacio y despegarse de la alianza previa con Margarita Stolbizer, que tan pocos resultados le diera a nivel electoral en las pasadas elecciones. A nivel parlamentario el bloque de diputados del Frente Renovador buscará también profundizar el diálogo con el interbloque que responde a los gobernadores del PJ, aceitando la buena relación que ya tienen la diputada Graciela Camaño y el jefe del Interbloque Federal, Pablo Kosiner, que responde a Juan Manuel Urtube. En este sentido, existen numerosas especulaciones acerca de la posible conformación de un espacio político común para después del mundial de fútbol que incluya al gobernador salteño.
Más allá de que desde ambos sectores está clara la intención de no confluir con el kirchnerismo, no se apostará a la confrontación sino a una mera diferenciación con espacios hegemonizados por este sector, como el que el último fin de semana se reunión en San Luis. Aunque las puertas para una confluencia más amplia del peronismo que privilegie el enfrentamiento contra el gobierno de Mauricio Macri tampoco están absolutamente clausuradas, como lo prueban la participación de los lugartenientes de Massa Felipe Solá y Daniel Arroyo en diversos actos hacia la reunificación panperonista.